Staff Correo

Salamanca.- El tema de la contaminación en Salamanca es uno de los principales problemas al que tienen que enfrentarse los habitantes diariamente, haciendo que la ciudad se convierta en un lugar muy complicado para vivir.

Desde casos de desechos en los ríos y emisiones de gases tóxicos mal controladas son solo algunos de los problemas que aparecen con frecuencia, los cuales a su vez derivan en problemas mayores o en riesgos de salud para la población.

Estos casos de contaminación en la ciudad han alcanzado una gran cantidad de zonas afectadas en donde ni el aire, la tierra o el agua están a salvo, afectando considerablemente el ambiente en que viven los ciudadanos.

El aire es tóxico

Desde el pasado mes de marzo, la Secretaría de Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial (SMAOT) denunció que los municipios de la cuenca atmosférica de Salamanca que van desde Irapuato hasta Celaya enfrentan una crisis ambiental por incremento de dióxido de azufre, esto generado por los procesos utilizados.

Por otro lado, la PAOT alertó, tras un exhaustivo análisis, que de enero a de junio de este 2021 se habían rebasado en 51 días la norma para el dióxido de azufre. A pesar de ello, la Profepa no  admitió la denuncia que se presentó en marzo pasado en contra de la refinería de Pemex y la central termoeléctrica de la CFE.

No fue sino hasta el pasado 26 de junio que la SMAOT confirmó que no desistirán de las cuatro denuncias una de ellas penales que presentaron en abril pasado por el uso de combustóleo en la refinería de Petróleos Mexicanos (Pemex) que opera en Salamanca.

Incluso trabajadores petroleros pertenecientes a la refinería ‘Ing. Antonio M. Amor’ de PEMEX denunciaron las pésimas condiciones en que tenían que trabajar ante la falta de mantenimiento e incluso advirtieron que se corría el riesgo de accidentes mayores no solo para los empleados, sino para la ciudad en general.

Contaminan las aguas de la ciudad

Fue el 27 de mayo cuando Correo publicó la denuncia que realizaban habitantes de Valtierrilla por la presunta descarga ilegal de desechos en el río Laja, lo cual ya estaba produciendo problemas de salud entre los locales. Al día siguiente, la planta de tratamiento de agua, presunta responsable, fue clausurada. Sin embargo, esto duró poco y la planta volvió a funcionar de manera normal sin que el problema se resolviera.

Ante esta situación, el titular de la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial (PAOT), dijo que se dio vista a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) sobre las descargas de aguas residuales contaminadas provenientes de la Planta de Tratamiento que opera Sapasva. Asimismo, se dio vista a la descarga sin tratar que realizaba un rastro clandestino de matanza de pollos al río Lerma.

Por otro lado, habitantes de la zona norte del municipio han externado su preocupación ante la temporada vacacional, pues las familias acuden al área natural protegida del Temascatio sin que exista el control necesario para que no contaminen la zona, ya que es muy común hacer quemas para fogatas o el tiradero de basura.

Otro caso muy grave se dio cuando vecinos del canal de riego que se localiza entre las comunidades de El Divisador y Valtierrilla denunciaron que el agua que lleva el cauce está llena de aceite.

La tierra también se ve afectada

El caso más reciente es el del relleno sanitario de Salamanca que continúa dando problemas a ejidatarios y habitantes de la zona, pese a denunciar el problema desde hace tres años, la situación no ha tenido fin y el pasado 14 de julio un montón de basura se desprendió de la montaña principal y bloqueó el camino que conduce a varias comunidades de la zona.

Sin embargo, cuando apenas se ponía una solución a esto, los afectados denunciaron que escurrimientos de vísceras de animales arrojadas en el lugar, han llegado hasta las parcelas cercanas.

Mientras tanto el problema que existe en Tekchem a donde ladrones y pepenadores continúan ingresando para robar el fierro viejo contaminado tampoco ha tenido solución, en las bardas del predio donde se almacena el peligroso material se siguen abriendo boquetes para ingresar y conseguir unos pesos a costa de arriesgar su salud y su vida.