Cuca Domínguez

Salamanca.- Vicente Díaz Quiñones, dirigente del Movimiento de Bases Magisteriales de la CNTE, dijo que los maestros democráticos siguen exigiendo el esclarecimiento del asesinato de la maestra Lupita Barajas Piña y también el de su hermano Javier Barajas Piña. La denuncia la hicieron durante la jornada de lucha a nivel nacional para exigir la aparición con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa, que este lunes cumple 6 años y 20 meses desde el 26 septiembre del 2014 que fueron desaparecidos.

“El caso de la maestra Lupita es un pendiente que tiene la  Fiscalía. Nosotros seguiremos exigiendo que se esclarezca el crimen de la maestra Lupita y su hermano porque son consecuencias precisamente de  la delincuencia que se está viviendo, no solamente en el estado de Guanajuato, sino en toda la República Mexicana. Nosotros seguiremos insistiendo en cada oportunidad que tengamos y en las entrevistas con los asesores de gobierno del estado para exigir que se apresuren a resolver estos asesinatos”, precisó.

El dirigente del Movimiento de Bases Magisteriales destacó que integrantes de colectivos que buscan a sus familiares, como el que integraba el hermano de Lupita, se han unido para participar en esta movilización por los estudiantes de Ayotzinapa.

“Siempre nos hemos pronunciado ante el gobierno del estado para seguir exigiendo el esclarecimiento de todos los desaparecidos de Guanajuato”, resaltó.

El dirigente de los profesores de la CNTE dijo que del asesinato de la maestra y su hermano, la Fiscalía no les ha dicho nada:

“No les han dado la importancia que requiere localizar a las personas desaparecidas y mucho menos esclarecer los asesinatos de líderes, de brigadistas de todo tipo que en este momento siguen desaparecidos. No han hecho su trabajo, no lo están haciendo y parece que ni lo harán. Pero el Movimiento Democrático seguiremos exigiendo que se agilicen las investigaciones”, concluyó.

El caso

El 29 de febrero del 2020, la maestra Guadalupe Barajas Piña de 32 años desapareció en Salvatierra. Ella daba clases en la comunidad de Valencianita en Irapuato la primaria ‘Guadalupe Victoria’.

La maestra ‘Lupita’ salió de la casa de sus padres, ubicada en el centro de Salvatierra, y desde ese día no se volvió a saber de ella. Por más de once meses fue buscada por sus familiares, amigos, organizaciones de Búsqueda de Personas Desaparecidas, a las que se unió su hermano Javier, y por madres de familia de la escuela primaria Guadalupe Victoria, quienes exigían el apoyo de las autoridades.

Un año después, su cuerpo fue encontrado sin vida en una fosa clandestina en el mismo municipio de Salvatierra. La Fiscalía General del Estado (FGE) logró identificar el cuerpo de la maestra mediante estudios de genética forense.

En el lugar, la Comisión Estatal de Búsqueda documentó el hallazgo de 79 cuerpos en 65 excavaciones en el predio Rancho Nuevo del Barrio de San Juan, en Salvatierra.

La tragedia continuó

Javier Barajas Piña, hermano de la maestra Guadalupe Barajas Piña, se unió a los grupos de Búsqueda de Personas Desaparecidas tras la tragedia de su hermana. Estuvo al frente de la búsqueda de su hermana desde el día de su desaparición, cuando se interpuso la denuncia, hasta el hallazgo de su cuerpo en una fosa clandestina. Después, solicitó a la Comisión de Búsqueda ser parte de su equipo.

Sin embargo, su caso resultó aún más sospecho e indignante luego de que a dos meses después de que localizaran el cuerpo de su hermana, Javier fue asesinado a balazos el pasado 30 de mayo del 2021 también en la ciudad de Salvatierra. Fue la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas quien lo identificó como uno de sus integrantes  adscrito al área de búsqueda en campo.

La propia titular de la Comisión Nacional de Búsqueda, Karla Quintana, expuso que su asesinato estuvo directamente conectado con sus acciones de búsqueda en el estado.

Su caso causó tal indignación que la Organización de Naciones Unidas de Derechos Humanos (ONU-DH) llamó a que se esclareciera el asesinato Javier Barajas.

Se instruyó a la Secretaría de Gobierno y a la Secretaría de Seguridad Pública, en conjunto con la Comisión Estatal de Búsqueda y Comisión Estatal de Atención Integral a Víctimas, para que llevaran a cabo las acciones necesarias que permitan determinar y establecer las condiciones de seguridad oportunas que garanticen la integridad física de las personas de la sociedad civil y de los integrantes de la comisión.

Incluso la Unión Europea, Noruega y Suiza se unieron a la exigencia de justicia para Javier Barajas, pues su caso generó una gran polémica no solo en Guanajuato sino a nivel internacional.

Recalcaron la importancia de que los integrantes y colaboradores de estos grupos de búsqueda se encuentren seguros cuando realizan su importante labor. La Delegación resaltó su preocupación por la falta de resultados en las investigaciones que se han llevado a cabo para esclarecer los asesinatos de los defensores de derechos humanos en México. Además, recalcaron la importancia de tener un proceso transparente y así evitar las “zonas de silencio” que obstruyen el trabajo de los defensores.