Fernando Velázquez/ Óscar Jiménez

León.- El vocero de la asociación ‘Salvemos Temaca’, Gabriel Espinosa Íñiguez, consideró que lo dicho por Andrés Manuel López Obrador en su visita a Temacapulín es un mensaje claro hacia León de que debe buscar alternativas para solucionar el problema del agua.

En entrevista, agradeció la visita del mandatario nacional el pasado sábado y su posición de hacer corresponsables a los pobladores de Temaca, Acasico y Palmarejo de las decisiones que se tomen en torno al proyecto hidráulico.

No obstante, reiteró que contrario a lo que muchos políticos piensan, la presa de El Zapotillo no debe ser vista como la única solución posible ante la crisis hídrica.

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“Mientras los políticos sigan concibiendo que El Zapotillo es la única opción, es la única opción gigante, pero hay otras opciones más económicas y en donde podemos incorporarnos los ciudadanos de a pie a buscar esas soluciones porque hasta la fecha en este país nadie se ha muerto de sed. Nos queda claro entonces que las grandes infraestructuras lo que hacen es privatizar, poner en manos de unos pocos el manejo del agua y los demás nos quedamos fuera”, dijo.

Gabriel Espinosa apuntó también que estarán a la espera de la propuesta de la Conagua, la cual debe garantizar que no sean inundados los pueblos ya mencionados, ni sus tierras de cultivo.

Añadió que debe contemplar los ajustes necesarios para brindar la seguridad máxima a los diques de la presa para que no haya riesgo de que, eventualmente, pueda tronar y anegar a Temacapulín, Acasico y Palmarejo, afirmó.

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León se queda fuera del pacto

Las tenues esperanzas de que León recibiera agua de El Zapotillo parecen recibir la estocada mortal cuando el pasado 14 de agosto, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que la nueva propuesta para continuar con la presa, si bien evitaría la inundación de los poblados jaliscienses de Temacapulín, Acasico y Palmarejo, no tendría la capacidad de dotar de agua a León.

El presidente de la República visitó Temacapulín y ahí frente a unos 150 habitantes de las tres comunidades mencionadas, les subrayó la urgencia de destrabar este tema para alcanzar a hacer las acciones que sean necesarias antes de que termine su sexenio.

Adelantó que el próximo fin de semana acudirá el titular de la Conagua, Germán Martínez Santoyo, para exponerles los detalles de la nueva propuesta para El Zapotillo, que implica que quede con una cortina de 80 metros y con ello, salvar de inundarse a Temacapulín, Acasico y Palmarejo.

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Naufraga El Zapotillo entre disputas e incertidumbres

El proyecto de la presa en Jalisco este fin de semana tomó un nuevo rumbo, luego de más de dos décadas de naufragar en incertidumbres.

La altura de la cortina, los pueblos aledaños, las licitaciones ‘fallidas’, el papel de Guanajuato y otras condiciones -que, en algunos casos, aún se mantienen- han narrado la historia de la presa, que hoy se sabe, tendrá mayores respuestas en voz de los habitantes mientras que Guanajuato ha quedado fuera de la jugada.

Obra se gestó hace 26 años

El 7 de abril de 1995 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto para reservar un volumen de agua de la cuenca del Río Verde: 384.7 millones de metros cúbicos (Mm3) para Jalisco y 119.8 Mm3 para Guanajuato. Dos años y medio después, el 17 de noviembre de 1997, se emitió otro Decreto para modificar los volúmenes reservados a cada estado.

La edificación de la cortina de la presa inició en 2005, aunque a la par se destapó la resistencia social para reclamar la seguridad de los pueblos aledaños.

En octubre del 2007, el gobierno federal y los gobiernos de Jalisco y Guanajuato firmaron un Acuerdo de Coordinación tripartita.

Adjudican contratos

Entre 2009 y 2011, se publicaron las licitaciones para la construcción de la obra, destacando que en un primer momento ésta fue adjudicada a la constructora ICA, pero unos meses después se revirtió el fallo, lo que terminaría por dividir el proyecto.

Para la construcción de la presa al final quedó en manos de Hermes y La Peninsular; y en septiembre de 2011, la Comisión Nacional del Agua adjudicó un contrato a la española Abengoa, para la construcción del acueducto de 139 kilómetros  que llevaría agua a la ciudad de León.

El activismo de los pueblos

Los habitantes de Temacapulín, Acasico y Palmarejo, han sido un bastión importante en la defensa ante la obra, ya que desde hace más de una década comenzaron una batalla legal para que la presa no eleve su cortina a más de 80 metros, pues en caso de ser así dichos poblados serían inundados.

Proponen reubicarlos

En julio de 2009, la Inmobiliaria y Promotora de Interés Público del Estado de Jalisco, llegó a un acuerdo para la construcción de casas en el municipio de Cañadas de Obregón, para reubicar a los habitantes de los pueblos afectados. No todos decidieron mudarse, y esto, se ha quedado también como un proyecto inconcluso.

Interviene la SCJN

El 8 de agosto de 2013, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) invalidó el convenio firmado en 2007 por el Ejecutivo federal y los gobiernos de Jalisco y Guanajuato, en el que se amplió de 80 metros originales a 105 la cortina de la presa, lo que habría provocado la inundación del poblado de Temacapulín.

Al resolver la controversia constitucional 93/2012 presentada por el Congreso de Jalisco en contra del convenio, la SCJN dejó sin efectos también cualquier acto de autoridad que afecte los derechos de los jaliscienses sobre las reservas de aguas nacionales del Río Verde.

El 23 de mayo de 2014, un juez federal en materia administrativa concedió una suspensión provisional a habitantes de Temacapulín, con la que ordenó a las autoridades federales y estatales cumplir la resolución de la SCJN que estableció que la cortina no debe rebasar 80 metros de altura.

Paran construcción

Hace seis años, todo lo que ha rodeado la obra obligó a frenar su construcción, con trabajos aislados, y con la problemática que ha significado el replantear la inversión para cubrir gastos de mantenimiento, y dejando diversas dudas como la altura de la cortina, el trasvase a Guanajuato, entre otros asuntos de los cuales no existían respuestas por los gobiernos que han ido cambiando.

Renuncia y pleito contra Abengoa

En 2017, la española Abengoa anunció que renunciaba a la concesión que ganó en 2011, debido a que la SCT no había liberado el derecho de vía, lo cual elevó el plazo de entrega y generó condiciones complicadas en el que la inversión se vio frenada, a la par de no existir respuestas en cuanto a situaciones como la altura, el trasvase y la calidad del agua.

El acuerdo de Diego y Alfaro

El 29 de junio de 2019, los gobernadores de Guanajuato y Jalisco firmaron un acuerdo de entendimiento para repartir el agua de El Zapotillo, en una reunión efectuada en Lagos de Moreno. El acuerdo fue que Jalisco recibiría el 76% del agua y Guanajuato el 24%.

Deja AMLO decisión en manos de pobladores

Este fin de semana, el gobierno federal dio marcha a la escucha de voluntades involucradas en la obra, y se delegó a los pobladores de Temacapulín decidir los términos de la obra.

Lo que sí dejó en claro el presidente Andrés Manuel López Obrador es que no habrá trasvase, lo que dejaría fuera de toda posibilidad de llevar agua a León. El mandatario adelantó que se buscarán opciones para que León pueda tener agua en los siguientes años, aunque por ahora, no hay certezas.

Desata reclamos

El gobierno panista de Guanajuato reprochó las decisiones como ‘unilaterales’ y solicitó -por enésima vez- una reunión con el presidente para plantear la situación de la entidad. El grupo de diputados panistas calificaron como “absurda e injusta” la decisión de negar el agua a la ciudad de León por lo que se pudieron más respuestas… aunque eso sí, las preguntas -aún- perduran.

LC