Manuel Arriaga

Pénjamo.- Mientras que los esfuerzos de las autoridades estatales y federales se centran en determinar qué es lo que pasa en la comunidad Copales, del municipio de Huanímaro, dónde comenzaron a presentarse agrietamientos y sismos acompañados de estruendos debajo la Tierra, en la comunidad Cieneguita de Morales perteneciente al municipio de Pénjamo, tienen más de un año con problemas de agrietamientos y hasta el momento, las personas no han recibido información sobre lo que ocurre debajo de sus pies.

Fue el 29 de junio de 2020, cuando los habitantes de la localidad decidieron hacer públicas las fotografías de las grietas que atraviesan la pequeña localidad y que se prolongan hacia los terrenos de cultivo. Algunas de las grietas tienen más de 6 metros de profundidad y más de 2 metros de ancho.

En esta comunidad, al menos 6 viviendas presentan agrietamientos importantes a consecuencia de la separación de la Tierra. Aunque se atendió el problema con la esperanza de darles información sobre el posible riesgo que podrían correr sus viviendas, hasta este momento no saben si es seguro habitar el lugar.

Y es que, en el municipio de Huanímaro, personal del Centro Nacional de prevención de desastres de la coordinación Nacional de Protección Civil, se hicieron presentes para hacer un estudio y determinar lo que ocurre en la localidad de Copales, pero esas mismas autoridades no han ido a Pénjamo para revisar lo que está sucediendo en la localidad Cieneguita de Morales.

Los habitantes de este lugar señalan que ya acudieron personal de Protección Civil municipal y Estatal a recabar información, apuntaron que hasta el momento no se les ha informado de la situación que ocasiona el agrietamiento y tampoco se les ha hecho saber sobre el riesgo que representa vivir en esta área.

Por ello, urgieron a las autoridades estatales y federales a emprender un estudio que ayude a esclarecer lo que sucede debajo del suelo en esta localidad y con esta información, poder determinar si es seguro seguir viviendo en estos terrenos que se encuentran al sur del municipio de Pénjamo.

Múltiples estudios para Huanímaro

Protección Civil del estado, diversas áreas de la Secretaria de Seguridad Pública de Guanajuato (SSPG) y otras instancias de Gobierno estatal comenzaron a hacer estudios geológicos estructurales con el objetivo de determinar la causa del agrietamiento en la comunidad Copales de Huanímaro.

El Gobierno del estado a través de la Comisión Estatal del Agua (CEAG) también inició un estudio geofísico mediante sondeos electromagnéticos para determinar la profundidad y continuidad de las fracturas, para definir el nivel de riesgo y determinar las acciones necesarias.

Además personal del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), elabora un estudio para evaluar el riesgo y elaborar un dictamen técnico.

Fue el pasado 6 de octubre cuando un total de 250 habitantes de la comunidad Copales, en Huanímaro, fueron evacuados ante el temor que se registre un hundimiento, a consecuencia de una serie de estruendos en el suelo, pero estos mismos fueron regresando pese al riesgo que existe en la zona.

LC