Un paraíso dejado en el olvido: autoridades se olvidan de la Laguna de Yuriria

Fotos: Luis Telles

Luis Telles

Yuriria.- La Laguna de Yuriria es una joya sin pulir y las autoridades no le dan la importancia debida. Pescadores, pequeños restauranteros y prestadores de servicios turístico ven natural que cada año, durante el mes de octubre, llegan miles de aves migratorias, pelicanos, patos, gaviotas, garzas, un verdadero atractivo turístico que muchos desconocen y al que no se le da la importancia debida.

“Aquí, a la laguna, llegan cada año miles de aves como la cerceta café, gallareta, garza blanca y morena, gaviota plateada, pato cucharón, pato mexicano, pelícano, pero no vemos autoridades interesadas en ello, para nosotros, ya es algo normal, que nos genera ingresos económicos, porque la gente que viene, divulga este espectáculo natural. Para los visitantes que llegan a comer en los pequeños restaurantes les parece sorprendente, algo que nunca han visto tan de cerca, algo que pensamos las autoridades deben de poner atención y cuidar”, señalaron vecinos de la comunidad La Angostura.

Coincidieron en que lo que genera mayor interés del lugar son los pelicanos y patos, lo cual atrae el turismo, ese atractivo que, como pescadores, prestadores de paseos en lacha, de venta de comida les hace bien, porque les genera un ingreso económico.

“Para nosotros es de interés que lleguen estas fechas, pero principalmente que la laguna tenga agua. Afortunadamente ha llovido, se recupera la laguna, representa un importante atractivo turístico y consideramos que las autoridades, desde la presidencia municipal, estado y gobierno de la república, le deben de poner especial atención. La laguna esta desatendida en muchos aspectos, las autoridades lo saben, desde la contaminación con aguas residuales, lo que genera el lirio acuático, una planta que nos perjudica como pescadores, porque se lleva las redes, nos impide pescar, cosa menor si la laguna se seca, un tema que se debe atender, todos sabemos que años con año se le saca agua para la siembra, aun siendo una laguna de importancia internacional, laguna que se debe de cuidar con agua”, señalaron.

Agregaron que años anteriores se tenía un guardabosques para vigilar y cuidar que no les hicieron daño a las aves, pero ahora ellos son los que cuidan a los animales.

La dejan a merced de la sobreexplotación

El descuido y abandono de las autoridades sobre la infraestructura hidráulica del estado ha ocasionado explotación y que terceros aprovechen para ocupar espacios federales, con lo que se va reduciendo el territorio.

Tal es el caso de la Laguna de Yuriria que ha perdido su capacidad de almacenaje en un 32.21% y el río Lerma, en los 250 kilómetros a su paso por Guanajuato que nunca le han dado mantenimiento y con ello se generen contingencias.

Por otro lado, pescadores de la Laguna de Yuriria, hicieron un llamado a la autoridad federal, estatal y municipal  a apoyar con la vigilancia durante la veda que existe, porque no se está respetando y algunos están ingresando a pescar con “chinchorros”, redes de arrastre no permitidas y cuando llega un solo inspector, no puede hacer nada ante los pescadores ilegales a pesar de ser una violación a la Ley federal.  

Hicieron el llamado a la Conapesca, para que siga enviando los inspectores, permanezcan los recorridos acuáticos y se sancione a quien viole la ley, para que sea un ejemplo y las personas que ingresan de manera ilegal, lo piense dos veces, “somos 13 organizaciones con poco más de 500 pescadores, con derechos de pesca comercial en la laguna, hablamos de 500 familias que resultamos afectadas si no se hace algo al respecto”.

Además, Ignacio Benavente Torres, presidente de Pro Libertad y Derechos Humanos en América, aseguró que cuentan con un proyecto ejecutivo para el saneamiento de la laguna de Yuriria para su oxigenación, un carril de zeolita que irá reduciendo los contaminantes y los líquidos pesados que vienen en el agua que entra, y solo están a la espera de los permisos de la Comisión Nacional del Agua.

Señaló que concretar el proyecto tiene un costo de casi 500 millones de dólares y lo patrocina Fondos Humanitarios de Alemania Azat.