Scarleth Pérez

León.- A Valeria, la paró un tránsito en plena madrugada. Había bebido un par de tragos, reconoce, pero el miedo a las autoridades la hizo paralizarse y ceder a las peticiones del agente abusivo. El elemento llevó a Valeria a una calle solitaria, ahí le pidió su teléfono, un beso y también sus calzones.

-Valeria, es un nombre ficticio con finalidad de proteger la identidad de la víctima-.

“Tiene bráckets, era alto mide casi 1.90”, es lo poco que Valeria recuerda del tránsito que le robo su celular y que, además, se quiso pasar de listo. Lamentablemente, para denunciar se necesita el número de unidad o las placas, pero Valeria dice que, del miedo no se le ocurrió fijarse.

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¿Qué ocurrió esa noche?

La víctima circulaba sobre el bulevar Adolfo López Mateos, al cruzar el Juan Alonso de Torres, justo frente a la Toyota, ahí la paró el agente de vialidad a bordo de una patrulla. Eran las 2 de la madrugada, aproximadamente.

-¿Bebió algo?-, preguntó el agente.

-Sí-, respondió Valeria.

A partir de ese momento, sin una prueba de alcoholímetro, el tránsito comenzó a intimidar a la joven conductora. Le aseguraba que su estado etílico no era el correcto para manejar. Por el miedo al comportamiento extraño del elemento, que sin argumentos quería “llevarla a separos”, Valeria accedió a una “mordida”.

En su cartera no había más que 100 pesos, al tránsito se le hizo poco. Ella le propuso que la acompañara al cajero, pero el elemento solo le dijo que lo siguiera.

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De una vialidad transitada la escoltó a una calle sola, ahí el agente le quitó su celular para asegurarse que “no estuviera grabando”. La bajó de la camioneta y el elemento vial continuó amagando con detenerla. Pero el celular ya se lo había dado, y los 100 pesos el agente no lo aceptó.

-¿Que más te doy?-, preguntó Valeria al tránsito.

-Un beso-. Dijo él.

-¿En serio?-. dijo Valeria en tono de desagrado, según lo que recuerda.

-Entonces, dame tus calzones.

En ese momento, el tránsito accedió a dejarla ir, pero el la escoltó hasta la entrada de su fraccionamiento, ubicado en el Libramiento Morelos.

-Si no te acompaño otro te va a parar y te van a llevar-, ese fue el argumento para seguir a Valeria.

Ahora piden a los vecinos del bulevar Adolfo López Mateos, tramo Juan Alonso de Torres y Parque Los Cárcamos, que cuenten con cámaras de seguridad, revisar sus grabaciones para así identificar al agente mañoso y poder reportarlo a las autoridades.

Todo ocurrió aproximadamente a las 2 de la madrugada. Ella circulaba en una camioneta.

LC