Jazmín Castro

León.- “¡Presente, presente, presente!”, se escuchó en el Panteón Municipal Norte cuando por última vez sonó el nombre del oficial caído Luis Eduardo Cubilla Ramírez. 

Un cortejo fúnebre acompañó hasta su última morada al oficial de 24 años de edad, asesinado a tiros el pasado viernes en la avenida Alfredo Valdez en la colonia Santa María de Cementos. 

Ver nota: Asesinan a policía de León en Santa María del Granjeno; hay 4 detenidos

Foto: Especial

Sobre la avenida Guanajuato rumbo al Panteón Norte cerca de 25 patrullas, unidades de paramédicos y agentes en motocicleta, hicieron sonar las sirenas en honor al preventivo. 

Mientras tanto, al pie de la caravana sobresalía una corona de flores sobre la unidad que trasladaba el ataúd con el cuerpo del oficial. 

Era un joven que ingresó a su trabajo hace un año y siete meses, tenía muchos sueños y metas por cumplir, quería como cualquier padre, hermano y esposo, convivir con su familia y brindarle un futuro prometedor, sin embargo, este mañana fue tiempo de despedirlo porque alguien lo asesinó. 

Ver nota: Fiscalía relaciona con el crimen al 20% de los policías asesinados en Guanajuato

Cierra trienio con otro policía asesinado  

A una semana de que concluya la administración de Héctor López Santillana, este homicidio engrosa la lista de agentes asesinados en el estado, con Luis Eduardo suman 35. 

Desde el exterior del Panteón Municipal Norte, los familiares, amigos y policías, observaron la despedida del Cubilla Ramírez porque no dejaron ingresar más que a 15 personas más cercanas, además del secretario de seguridad Mario Bravo Arrona y el director de Policía Jorge Guillen Rico. 

En la puerta hicieron sonar los tambores y trompetas con la banda de guerra, luego avanzaron hasta donde quedaron los restos de un joven que su familia describió como alegre y lleno de sueños.