Carolina Esqueda

León.-Una travesía de un año para llegar desde África hasta la frontera sur con México, donde el Instituto Nacional del Migrante (INM) resolvió su traslado a albergues temporales en León, fue el que tuvieron que atravesar las caravanas de migrantes provenientes del África subsahariana en su búsqueda por un lugar seguro. La mayoría tenía como meta llegar hasta la ciudad de Tijuana, en la frontera con Estados Unidos. 

“Mi esposo tuvo problemas con el gobierno, la Policía lo detuvo y después de eso tuvimos que huir”, relató Rashida Amarú, originaria de Togo, quien emprendió el viaje junto a su marido y su bebé de apenas año y medio. 

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La familia de Rashida llegó a territorio municipal desde la madrugada del viernes, como parte de una caravana de 72 migrantes indocumentados provenientes sobre todo de África y Centroamérica, quienes luego de recibir cédulas de visitante por parte del INM fueron enviados a dos albergues temporales coordinados por el DIF.

Foto: Carolina Esqueda

El más numeroso, de 40 familias, fue enviado a la deportiva del Coecillo, donde se habilitaron colchonetas y frazadas en el auditorio principal para permitirles pasar la noche, además de poner las regaderas y alimentos a su disposición. En la caravana había al menos 11 menores de edad, el más pequeño, de apenas 4 meses de nacido.

Antes de llegar a la frontera sur del país, el grupo realizó una travesía a pie pasando por la inhóspita selva de Darién, que marca la frontera entre Colombia y Panamá, donde la comida que llevaban consigo se agotó y tuvieron que realizar la jornada bebiendo solo agua y sin lugares apropiados para descansar. 

“No ha sido fácil, hemos atravesado como 10 países a pie. En la selva pasamos 6 días a pie sin nada que comer. Mi hijo lloraba y solamente podía darle agua. Luego pudimos llegar a un lugar como este para descansar”, relata la joven en un francés mezclado con su lengua natal. 

Y enfrentar la muerte

Foto: Carolina Esqueda

Junto al grupo de Rashida viajaron Fati y Damata Mohammed, a quienes se conocieron desde su travesía por el Darién. Además de la falta de comida las mujeres debieron enfrentarse a la pérdida de una de sus hermanas, cuyo cuerpo se perdió entre las aguas de un río mientras intentaban cruzar ayudándose solo con cuerdas. 

“Tomamos un bote y algunos buses. Nos ha llevado más de un año llegar aquí, solamente buscamos un lugar seguro para estar, es todo. En Ghana no hay dinero y es muy difícil conseguir comida. México es un lugar cool, aquí son buena gente. Los problemas los tuvimos en la selva de Panamá y Colombia, perdimos a nuestra hermana ahí. Tuvimos que pasar El agua era muy fuerte y el río se la llevó”, narró Fati.

Foto: Carlonia Esqueda

Durante el transcurso de la mañana la mayor parte del grupo abandonó el albergue, que de inmediato fue limpiado y desinfectado para recibir al siguiente grupo anunciado por el INM, de 42 personas provenientes principalmente de Ghana, Sierra Leona, Camerún, Angola y Nigeria

“Por lo menos esta vez los de Migración nos avisaron con 10 horas de anticipación que iban a mandar dos grupos. La semana pasada nos dijeron con menos de 5 horas y casi que nos cayeron de sorpresa”, narró un funcionario mientras preparaban el albergue para recibir a la segunda caravana que se espera, deje la ciudad para la mañana del lunes en su búsqueda de un lugar más seguro para vivir.

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