Luz Zárate

Celaya.- Antonio Rangel de 91 años y sus dos perros están esperando la llegada de Esther, ellos no saben que ella se está debatiendo entre la vida y la muerte, luego de que un hombre le quemó el rostro y parte de su cuerpo el pasado domingo.

El hecho ha generado gran indignación en los vecinos de la colonia Arboledas de Camargo, quienes han buscado ayudar al señor Toño llevándole mobiliario y ayudándole a construir dos habitaciones de lámina, además de proveerlo con comida.

Esther de unos 60 años está en terapia intensiva en el Hospital General de Celaya, tiene quemaduras de segundo grado y un 12% de su cuerpo quemado. No tiene familiares o alguien que puedan hacerse cargo de ella y estén al pendiente de cómo evoluciona su salud, solo tiene a su esposo de muchos más años y a sus dos perros.

Don Toño no deja de mirar a la calle. Con los ojos busca la silueta de su esposa Esther y espera que llegue pronto, él no sabe que ella está grave y que sus vecinos y habitantes de otras colonias están rabiosos contra el sujeto que le prendió fuego a su pareja en plena calle y sin motivo alguno.

A Toño le cuesta trabajo caminar, se apoya en una silla de ruedas y apenas alcanza a escuchar. Con voz pausada platicó que conoció a Esther debajo de un árbol y desde ese día se enamoró de ella. 

Llevan 20 años viviendo juntos en el lugar y de la forma que han podido sobrevivir, hasta el domingo estaban en un baldío y a la intemperie. Después de la agresión que sufrió Esther, los vecinos de la colonia Arboledas de Camargo -mejor conocido como Rancho de Camargo-, lo ayudaron a limpiar y levantar dos pequeños cuartos de láminas de cartón, uno que funciona como habitación y otro como letrina, además les regalaron dos camas y dos mesas.

El hombre platicó que nunca se habían separado y no sabe por qué no llega su esposa a casa. Está triste porque van 4 días que no la ve y ella jamás se ha ausentado. 

Los hijos de él, decidieron no decirle que a Esther un hombre le quemó el rostro y el cuerpo, el pasado domingo. Temen que al saberlo “se vaya para abajo” y no aguante la tristeza.

Ellos vivían en un terreno totalmente baldío, sin muebles. No tienen trabajo y tampoco alguien que se haga cargo de su manutención. Los vecinos de la zona son quienes les regalan algo para comer, pues los hijos de Toño viven en otras ciudades y Esther nunca tuvo descendencia y ya no le quedan parientes.

Rufina Rangel, hija de Toño, platicó que a ella le avisaron lo sucedido y tuvo que viajar a Celaya para ver qué pasaba con su papá, pero pide justicia y que el responsable pague.

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“La señora salía a traer la comida para ella y para mi papá, ella lo cuidaba y aquí convivían los dos, pero nadie esperaba esto que pasó, quien le hizo esta agresión es un drogadicto, la gente sí anda muy enojada porque no lo han agarrado todavía. Ella estaba sentadita y ahí llegó la persona esa y la quemó”.

Rufina pide justicia, dice que Esther muy buena gente y no se metía con nadie. “Ella todavía está muy malita, está en coma, fue mucho el daño que le hicieron, en parte de la cara y en las piernas. Está en el hospital y no sabemos qué vaya a pasar”, contó.

La familia y vecinos piden apoyo de la ciudadanía para mejorar las condiciones de vida de Toño y Esther y sobre todo para ella cuando la den de alta.  Piden especialmente que la entrega sea en su domicilio, ubicado en la calle Barcelona en el Rancho Camargo.

“Yo pediría apoyo para la construcción de un cuartito, porque los vecinos ayudaron a construir este (de láminas de cartón) pero no está bien, todavía le faltan muchas cosas y para mi papá un aparato porque ya no escucha”, pidió Rufina.

El responsable ya fue detenido. Sigue todos los detalles AQUÍ.

LC