Karla Silva

Silao.- Con un proyecto destinado a mejorar la situación emocional por la que atraviesan pacientes con cáncer, desde hace una década, Silvia Gabriela Licea Contreras, joven originaria de Silao, ha logrado recaudar más de 600 trenzas para confeccionar pelucas oncológicas; además, ha impartido charlas de concientización.

Hace siete años, Silvia ingresó a la carrera de Médico Cirujano en la Universidad de Guanajuato, y en su camino se ha cruzado con personas que comparten su amor a la vida y la relevancia de la concientización al prójimo, por lo que en los eventos de recaudación se ha hecho partícipes a las familias para que conozcan la enfermedad, sus factores de prevención, el apoyo a los pacientes:

“La educación a los pacientes es fundamental y es algo que a veces como médicos olvidamos (…) es la base de la salud. Hay que cambiar ese paradigma de la medicina porque un paciente consciente va a acercarse a buscar atención de forma más temprana y eso nos va a reducir la mortalidad y las complicaciones asociadas”.

Desde niña se cruzó con los hospitales y con el desconocido mundo del cáncer que despertaron en ella inquietudes y la llevaron a leer y preguntar.

En la preparatoria descubrió su gusto por las ciencias de la salud. Recientemente concluyó su carrera como médico y busca especializarse en ginecología y obstetricia: “Es importante que como mujeres nos apoyemos y seamos conscientes de la importancia de cuidar de nosotras”.

Un proyecto en crecimiento

Foto: Karla Silva

Hoy Silvia se ha convertido en médico cirujano, sin embargo, su historia en esta loable labor inició en su adolescencia en la comunidad La Aldea cuando comenzó a preocuparse por su imagen personal:

“Coincide con un antecedente en la familia, de varias historias de cáncer. Uno va valorando y aprendiendo a reconocer los grandes regalos que tenemos todos días, ahí radica la importancia de compartir”.

A sus 14 años tomó la entonces difícil decisión de donar por primera vez su cabello, en medio de un proceso largo para alcanzar el crecimiento adecuado. A los 17 años lo trenzó y lo cortó y, entre dudas, buscó sitios que garantizaran que “este acto que estaba haciendo finalmente diera frutos en una peluca oncológica”, lo que la llevó a conocer y a acercarse a distintas fundaciones.

Desde ese momento, Silvia sintió la necesidad de aprovechar el tiempo que su cabello tardaría en crecer otra vez: decidió motivar y convencer a más personas a que se sumaran a este tipo de actividades.

“El hecho que mediante mi experiencia yo pudiera platicarles del regalo que para mí implicó donar mi cabello, también de orientarlos hacia dónde acercarse y conocer cómo es el proceso para que una trenza se convierta en una peluca, y hablar desde mi experiencia tanto familiar de paciente oncológico, como mi experiencia como médico y como ciudadano, me hizo creer que podemos hacer muchas cosas”.

Regalar felicidad

Foto: Karla Silva

‘Tu cabello es su sonrisa’ comenzó como un proyecto entre vecinos de La Aldea, así como familiares, compañeros de escuela y amigos de Silvia.

“Mi mamá tuvo cáncer de mama y a partir de esta historia uno descubre las necesidades de un paciente con cáncer. Creo que el proceso de tratamiento es muy agresivo y los lleva a un escenario de perder muchas cosas: por una parte pierden la salud pero también hay otros duelos que viven, como perder su cabello. ¡Qué importante será que desde esta conciencia aprendamos a compartir! Sobre todo compartir algo que es valioso, porque podríamos compartir algo que ya no queremos o que ya no nos gusta, pero la belleza de la donación de cabello está en que lo valoramos, lo queremos y lo cuidamos muchísimo”, relata Silvia.

A la fecha se han realizado cuatro eventos presenciales en los que se reunieron alrededor de 600 trenzas que llegaron a manos de fundaciones en León enfocadas al apoyo a pacientes con cáncer: Alucca, el voluntariado de la  Unidad Médica de Alta Especialidad T1 del IMSS y, para este año, Amadavi.

“Son fundaciones que tienen las puertas abiertas, puedes ir y conocer cómo es que una trenza se convierte en una peluca (…) las trenzas son entregadas al CRTI de Irapuato y posteriormente son llevadas al centro en el que se van a tratar, en el estado de Aguascalientes”.

El proyecto tomó dimensiones inesperadas.

Contra los prejuicios

Foto: Karla Silva

Durante siglos se ha visto el cabello como elemento fundamental para que una mujer resulte atractiva, por lo que en el desconocimiento su acción recibió fuertes críticas y especialmente preguntas. También despertó dudas acerca de la comercialización del cabello.

“Muchas personas se quedaban sorprendidas de que después de que me vieron muchos años con el cabello largo, cuidándolo mucho, de repente lo hubiera donado”.

Su experiencia contagió a más personas. Niñas, mujeres jóvenes y adultas y, hasta hombres han aportado su trenza con la inquietud de conocer, prepararse y finalmente donar. Las formas de ayudar no solamente son desde el ámbito material, pues la motivación a los familiares genera una mayor confianza.

Para una peluca oncológica se requieren de tres a ocho trenzas dependiendo de su grosor. Son entregadas a los pacientes que las han solicitado a fundaciones, para ayudarlos a enfrentar uno de los duelos de la manera más llevadera, como es la pérdida de su cabello.

La pandemia impidió a Silvia llevar a cabo eventos presenciales, pero la reunión de trenzas continúa en su domicilio en la calle Privada Del Globo en La Aldea, o a través de su cuenta en Facebook Silvia Gabriela Licea Contreras.+

Te puede interesar: Jóvenes irapuatenses competirán en torneo de robótica ‘All Stars’

ac