Scarleth Pérez

León.- Los hermanitos de la camada en la que nació Zury fueron adoptados rápido, pero ella, una perrita negra con pelitos encrespados, sin similitud con alguna raza, no corrió con la misma suerte, lleva dos años esperando hogar. La Asociación Amigo Cuenta Conmigo A.C. encargados de cuidarla, aseguran que Zury es víctima del síndrome del Perro Negro.

El síndrome del perro negro, es la teoría que asegura que los perros de este color tardan más en ser adoptados, independientemente de la raza, el sexo o la edad que tengan. Sin bien este síndrome carece de estudios en México, se trata de un fenómeno generalizado que voluntarios y trabajadores de distintas protectoras han bautizado como el síndrome del perro negro.

“Los albergues y rescatistas en León están llenos de perritos como Zury, a ellos la gente no los quiere. Entre personas sigue existiendo la discriminación y en animales pasa lo mismo”, platica Fabiola, fundadora de la Asociación Amigo Cuenta Conmigo A.C.

Para la asociación leonesa, en sus pocos más de 13 años de labor altruista, la similitud que existe entre los perritos que más tardan en encontrar un hogar se basa en el tamaño -medianos a grandes- y la raza -mestiza-, pero lo que más dificulta la adopción para un perrito con buen comportamiento -como Zury-, radica en su color.

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La camada en la que llegó Zury fue abandonada al exterior de la casa de una persona que se dedica al rescate, unos seis meses después, una segunda camada, también hermanos de Zury aparecieron tirados en el mismo lugar. Todos fueron adoptados, menos Zury, por ser la única de color oscuro.

Medios podrían haber afectado

El Iguanomayor, rescatista y activista perruno desde el 2011 en León, apunta que más que un síndrome del perro negro, lo que sucede en la sociedad, son los clichés que el entretenimiento ha dejado.

“Puede ser que han sido discriminados, no por el color, sino por el contexto que, por muchos años, el subconsciente del ciudadano común, por todo lo que vemos en los medios de comunicación, más relacionados con el entretenimiento ha almacenado. Hubo una racha en que teníamos a todos los perros malos, interpretados por los de color negro y dependía, había rottweilers, había dóberman, en varias películas. Entonces, la gente se queda con estas imágenes”, apunto el Iguanomayor.

Los ejemplos que el rescatista perruno recordó fue el de la película la Profecía, en donde en el remake tienen un perro negro, “todas estas cosas se te meten en la cabeza y van relacionando que el color negro es relacionado con el mal, lo mismo pasa con los gatos”.

Para el Iguanomayor más que un problema de discriminación, se trata de una mala ejemplificación visual que a lo largo de los años ha educado al humano, sobreponiendo a los perritos negros como una especie “maldita”.

Vanessa Torres, rescatista de perritos en San Juan de Abajo, dice desconocer el motivo exacto del rechazo a los perritos negros, aunque desde su experiencia es un hecho claro y que en cada adoptón se vive.

“No sé porque la gente discrimina a los perritos negros, pero así lo hacen, se van por los colores claros u otros colores, pero el negro no. Y lo he visto cuando me piden fotos y no los escogen, o cuando estamos en los adoptones, se quedan los color negrito”.

LC