Nancy Venegas

Irapuato.- Nueve de cada diez jóvenes asesinados en Guanajuato “ha participado en alguna actividad delictiva”, siguiendo “el modelo de lujos de las narcoseries”. Así se pronunció Sophia Huett López, secretaria ejecutiva del Sistema Estatal de Seguridad Pública, en torno a los homicidios de este sector en Guanajuato y que serían la mayoría de las víctimas en el estado.

Aunque no precisó cifras, la funcionaria mencionó que, según el Inegi, la mayoría de las víctimas de homicidio son varones jóvenes de entre 23 y 30 años de edad. En torno a las que vinculó su asesinato con la participación de las mismas víctimas en crímenes como narcomenudeo.

“Sin criminalizar, pero también siendo muy francos, (las cifras) se deben principalmente a la participación de esas víctimas en actividades delictivas. Evidentemente hay personas cuyo homicidio puede ser otro móvil, pero la gran mayoría —hablaríamos de nueve de cada diez— están relacionados con algún tipo de actividad delincuencial, principalmente narcomenudeo”, informó.

Foto: Eduardo Ortega

De esta manera, agregó, el caso restante “correspondería a crímenes como feminicidios o en el marco de la comisión de otro delito como un asalto o incluso las riñas”.

Asimismo, consideró que, aunque en las cifras de menores asesinados mayormente se trata de víctimas colaterales, los jóvenes de 16 o 17 años de edad sí “podrían estar relacionados con alguna actividad delictiva”.

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“Las edades varían, no podríamos pensar que un niño de dos, por ejemplo, pudiera tener alguna relación. Evidentemente esto tiene que ver con las circunstancias en las que se encuentra… (Pero de) la gran mayoría, sin duda, tenemos jovencitos de 16 de 17 años de edad que podrían estar relacionados con alguna actividad delictiva”.

Contra las narcoseries

En este sentido, consideró que se deben redireccionar las políticas públicas para que la población infantil y adolescente conozca los riesgos de realizar las actividades ilícitas, toda vez que —acusó— “para este sector de la población es muy atractivo el modelo de vida de lujos que se difunde en las narcoseries”.

“La mejor forma de combatir esta percepción que generan las series que idealizan a los narcotraficantes es diciéndoles la verdad: difícilmente alguien que ingresa al mundo delictivo no sale en primera instancia bien librado. (…) No nada más se ponen en riesgo a ellos, sino también a su familia completa y la más clara que hemos venido diciendo: no hay criminal que llegue a viejo a disfrutar de sus ganancias, siempre la justicia lo alcanza en su carrera”, comentó.

Y agregó: “es un estilo de vida muy lamentable, es vivir preocupado por la acción de la autoridad, pero también de grupos contrarios. Puede ser que tengan momentos de euforia, placer, pero finalmente es una vida que les condena a la miseria, a la soledad e incluso a un aspecto incompleto en el desarrollo de sus vidas. No tienen expectativas más que el día a día, no hay mañana para quien participa en actividades criminales”.

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