Redacción

Salamanca.- Los locatarios del Mercado Tomasa Esteves denunciaron que nuevamente son víctimas de extorsiones y la oficina de enlace de seguridad pública que se encontraba en el inmueble está cerrada, por lo que se sienten más vulnerables.

El temor ha regresado al mercado municipal, junto con las llamadas de extorsión que han recibido algunos de los comerciantes, por lo que pidieron la intervención de las autoridades para evitar que se presente una situación similar a la que vivieron en septiembre del año pasado, cuando tuvieron que cerrar sus negocios por varios días.

Los afectados aseguraron que las primeras amenazas las recibieron los tablajeros, quienes temen dar parte a las autoridades.

Por tal motivo, pidieron que se reactive de manera permanente la Oficina de Enlace de la Policía Municipal que se instaló el año pasado en el inmueble.

“Cuando pasamos la situación de inseguridad el año pasado había muchos policías dentro y fuera del mercado, dándose sus vueltas caminando con perros y hasta agarraron a algunos sospechosos, pero ya tiene muchos meses que un día la abren (la oficina) y otros no”, afirmaron.

Reducen sus horarios

Como medida preventiva la mayoría de los comerciantes del Tomasa Esteves han reducido los horarios de venta, comenzando pasadas las nueve de la mañana y cierran antes de las siete de la tarde; sin embargo, comentaron que requieren garantías para realizar sus labores con seguridad.

“Sí hay miedo, pero aun así tenemos que trabajar. El año pasado, además de la pandemia, con el cierre de los negocios nos fue muy mal y ahora con esto… Yo creo que si ahorita -de que sabemos- nos han hablado a unos cinco comerciantes es poco, porque muchos prefieren no decir nada”, señalaron los afectados.

Comerciantes han sufrido por la inseguridad

Fue el pasado tres de septiembre del 2020 que se registró un ataque armado al interior de este mercado, el cual dejó tres comerciantes muertos, así como otro herido en el lugar. Este hecho provocó el pánico en la zona y muchos negocios decidieron cerrar temporalmente ante el miedo de otro ataque.

Este hecho provocó una gran movilización de las Fuerzas de Seguridad Pública, así como de la Guardia Nacional, quienes custodiaron la zona por varios días e incluso se instaló un enlace directo con la Policía Municipal, lo que trajo mayor seguridad a los comerciantes, quienes por más de un mes sufrieron por las ventas.

“Solo queremos poder vender con tranquilidad, no se puede olvidar lo que pasó porque finalmente le costó la vida a personas muy queridas en el mercado, personas trabajadoras, por eso pedimos que la seguridad sea permanente porque pues solo así vamos a seguirle”, comentó uno de los comerciantes.

Poco después, en octubre, una panadería fue baleada en la calle Alonso de la ciudad, por lo que comerciantes de las inmediaciones del mercado Tomasa Esteves pidieron mayor vigilancia de las corporaciones para que se extendieran las 24 horas en el lugar.

Aunque sí se aplicaron medidas de vigilancia, los comerciantes no quedaron satisfechos, pues denunciaron la falta de operación de la Oficina de Enlace de la Dirección de Seguridad Pública  que se instaló en el inmueble. Además, tampoco se había observado la presencia permanente de elementos de policía como se había prometido.

Fue hasta el pasado 4 de julio que los comerciantes denunciaron las constantes extorsiones en el lugar por parte de personas que se aprovechan del miedo que sienten ante la constante inseguridad en que viven.

De acuerdo a cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) de enero a mayo de este año se registraron 8 denuncias por este delito y la Dirección de Seguridad Pública Municipal ha recibido 23 reportes en lo que va del 2021.

Durante los primeros cinco meses del año se registraron 8 denuncias, 2 en enero, febrero, marzo y abril, una en cada mes, mientras que en mayo fueron 3 denuncias por extorsión.