Yadira Cárdenas

Salamanca.- Los terrenos de la extinta empresa Tekchem continúan causando molestias a los colonos cercanos quienes señalaron que los olores que aún emanan les causan dolor de cabeza y náuseas.

Los habitantes de las colonias San Juan de la Presa y La Cruz, denunciaron que los olores provenientes de los terrenos de lo que fuera la planta que fabricaba insecticidas y pesticidas se han intensificado, entrando a sus hogares y causando molestias.

Señalaron que una de las probables causas es que personas ajenas continúan llegando a sustraer el fierro viejo que queda en el lugar, removiendo los residuos tóxicos que permanecen al aire libre.

“Llegan hasta en camionetas, se meten por los boquetes que hicieron y van sacando lo que pueden. Aunque sepan que está contaminado no les importa, vienen hasta en bicis y triciclos”, denunciaron.

Los afectados consideran que otro factor para que el olor llegue a sus viviendas son las altas temperaturas que se registran por las tardes, “lo que sí es cierto es que el olor a químico penetrante entra a nuestras casas, cala en la nariz y garganta, con ascos y dolor de cabeza”.

Señalaron que los últimos años se han olvidado de ellos al no ponerle remedio al problema que se tiene en los terrenos y mientras tanto ellos son los afectados.

En la puerta de la desmantelada empresa permanece un vigilante que evita la entrada de intrusos, sin embargo, estos ingresan por boquetes en las bardas. Correo recorrió la zona y constató que los olores son intensos y a los pocos segundos se siente ardor en nariz y garganta.

También se llenan de delincuentes

A pesar de que se cuenta con un vigilante y los boquetes que se hicieron en las bardas fueron tapados en las instalaciones de la extinta empresa Tekchem, estos fueron reabiertos y continúa la extracción de material contaminado por parte de personas que se dedican a la venta de fierro y chatarra.

Vecinos de la empresa en la que en su momento se producían insecticidas y pesticidas, denunciaron que continúa el robo de material contaminado de estas instalaciones, a través de boquetes que han hecho en las bardas y cuando el vigilante se descuida.

Mencionaron que los boquetes han sido denunciados en varias ocasiones y han sido reparados por las autoridades. Sin embargo, al poco tiempo los vuelven a abrir como en esta ocasión, en que se aprecian al menos tres hoyos.