Lourdes Vázquez

Guanajuato.- Los Pastitos y la Plaza de las Ranas fueron el escenario en donde se llevó a cabo la tradicional ‘Matlachinada de Coahuila’, una danza tradicional del estado invitado a la Fiesta del Espíritu, que llenó de colorido el lugar con espectaculares vestuarios y penachos.

Como parte del programa de la 49 edición del Festival Internacional Cervantino (FIC) se desarrolló esta danza mestiza tlaxcalteca denominada ‘matachín’ o ‘matlachin’, cuyo significado en náhuatl es “aquel que danza o los que dan vueltas como malacates”.

Se trata de un espectáculo en el que destaca el ritmo al son de tambores, violines, sonajas y el sonido que provoca el zapateado de los danzantes con sus guaraches de plantilla de lámina.

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La danza llegó al norte del México alrededor del año 1591 cuando los primeros tlaxcaltecas se asentaron en el estado de Coahuila, por lo que destaca su carácter guerrero y es que en ella se aprecia el uso del arco y la flecha, y resaltan sus dos o más capitanes.

Mediante un espectáculo de color a través de su danza, los bailarines celebran junto con los espectadores nuestras raíces indígenas.

El Estado de Coahuila cuenta con tres tipos de danzas: la tlaxcalteca, Apache y de la Pluma, y aunque estas no son originarias de dicha entidad, con el paso de los años se han convertido en parte su cultura; la Matlachinada participa de manera tradicional en las celebraciones católicas más importantes, una de estas es la celebración a la Virgen de Guadalupe el 12 de diciembre.