Onofre Lujano Sotelo

Acámbaro.- Una polifacética obra se exhibe en los patios de la presidencia municipal de Acámbaro, cuyos murales  fueron  elaborados  y plasmados  por el artista acambarense Jorge López Medina.

El artista ilustra las diferentes épocas que ha tenido Acámbaro, entre ellas la cultura de Chupícuaro, el movimiento de independencia, hasta llegar a la importancia que guarda  el municipio en la época de los ferrocarriles nacionales y la industria de la  panadería.

El Mural de los patios de la Presidencia Municipal, tuvo un proceso de 3 años (1997-2000 fue concluido en el año 2000, después de 3 años de trabajo excepcional, del Artista Jorge López Medina, tiene una medida de 785 metros cuadrados y abarca todo lo largo del muro norte del patio central del palacio municipal.

El pintor y muralista, Jorge López Medina, empleó la técnica  acrílica sobre tela montada en tableros de madera, el tema consiste en una alegoría de una parte de la historia de Acámbaro, que abarca desde su nacimiento como pueblo sedentario, hasta la conquista española de estos territorios.

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El mural está dividido en cuatro zonas temáticas.

Origen: En esta parte se muestra con imaginación una visión del nacimiento de Chupícuaro, cultura importante de esta tierra. El maíz ocupa un lugar preponderante y se muestra como la semilla básica para la vida.

Cultura de la tierra: Manifiesto de las primeras actividades básicas de las culturas prehispánicas de Acámbaro, basadas en la tierra, agricultura, cerámica, construcción de viviendas. Dos enormes manos muestran alegóricamente como el hombre se va elaborando así mismo a través del trabajo con la arcilla.

Ceremonia y Culto: En la parte central del muro dentro de una estructura circular (símbolo del movimiento cíclico del tiempo) aparecen los cuatro elementos (tierra, agua, fuego, aire) que representan a la naturaleza y su reconocimiento vital en los indígenas de Acámbaro.

Una figura de grandes dimensiones representa la maternidad y un grupo de mazorcas de maíz, debajo de ella, simbolizan la vida; más abajo un entierro prehispánico: la muerte.

El culto a la fertilidad, a la vida, y a la muerte presentes siempre en los indígenas de todo Mesoamérica.

Conquista: Llegada de los colonizadores españoles a estas tierras; se vienen abajo, convertidos en tremendos monstruos, dioses, figuras creadas por los indígenas. La sustitución de creencias trajo consigo un doloroso trauma.

“Plasmar una etapa de la época virreinal de tema tipo religioso, además actualizo las cosas, no solamente escribir tal cual cronológicamente lo que sucedió sino además son símbolos plásticos a través de la emoción estética la gente reflexione en cuanto a los problemas actuales, ignorancia, manipulación, desinformación, se abarca desde el ámbito político, social y religioso”, dijo.

 Pintor y muralista, quien a través de las casas de la cultura de la región, ha tratado de que sus obras puedan ser plasmadas por niños y jóvenes dentro del arte contemporáneo con técnicas bien definidas, menciona el  acambarense, Jorge López Medina.

Agrega que siempre resulta enriquecedor para el público ampliar la serie de simbolismos añadiendo los que su propia imaginación e ideología hagan brotar, pues el arte tiene la virtud de ser objeto de múltiples interpretaciones, siendo válidas todas ellas. La libre sensibilidad y las reflexiones personales son deseables al contemplar la obra de arte dejando de lado prejuicios y otros impedimentos para un pleno disfrute estético.

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