La comunidad San José de la Montaña enfrenta un grave problema en el agua: tiene un sólo pozo para más de 2 mil personas rodeado de cadáveres y más

Staff Correo

Con información de Cuca Domínguez y Violeta Pacheco

Salamanca.- En la comunidad San José de la Montaña es urgente revisar el tema del agua potable. Así exigen los habitantes que tienen un sólo pozo para los poco más de 2 mil 500 vecinos , que además está rodeado por un canal con historial de cadáveres, un arroyo de aguas negras y una fosa séptica.

Y es que el agua no es apta para consumo humano por el colapso de la red de drenaje, denuncia Arturo Pérez Solórzano, presidente de agua en la comunidad. Un sólo pozo sirve para los poco más de 2 mil 500 vecinos, lo que lo ubica en el lugar número 19 de las comunidades más grandes en Salamanca.

Lee también: Sin atención en 15 años, río Turbio distribuye metales pesados por Guanajuato

“Para empezar se tiene que dividir por secciones para poder dotarles de agua y aun así la presión no es suficiente. Los que viven más alejados les llega muy poca agua. Incluso, les llega al suelo, no les sube y con el calor, menos les llega. La red de drenaje que desde que se hizo no funcionó, está mal hecho. Nunca funcionó el drenaje y se colapsó, por eso en las calles se ven arroyos de aguas negras”, denuncia.

El problema se agrava debido a que la calidad del agua no es suficiente. Los pobladores temen que el pozo esté contaminado por la fosa séptica que está a un lado. Pero además, porque por el otro lado lo rodea el canal de Coria y a escasos 5 metros fluye un arroyo con aguas negras.

Pero el canal de Coria carga con más problemas que sólo agua sucia.

Canal de Coria: agua con sabor a sangre

Comunidad San José de la Montaña bebe agua de cadáveres y fosa séptica
Foto: Cuca Domínguez

Durante el 2021 y lo que va del 2022, en los nueve kilómetros a la redonda de la comunidad San José de la Montaña, se han localizado hasta 8 cadáveres. La cifra equivaldría casi a un muerto por kilómetro recorrido.

Inclusive, uno de ellos, se reportó hace poco más de un año —el 24 de abril del 2021— el hallazgo de Jesús Omar. El joven, conocido como ‘El Bro’, había sido privado de la libertad el 20 de abril del 2021, pero cuatro días desúés se el encontró sin vida flotando cerca de la comunidad.

De esta manera, además del riesgo que el hecho evidencia sobre la seguridad, también implicaría un grave riesgo a la salud de los habitantes.

Un solo cadáver resulta altamente contaminante para el medio ambiente. Y es que su descomposición libera potenciales contaminantes químicos. Entre ellos, prevalecen los compuestos a base de carbono, amoniaco, cloruro, sulfato, sodio o potasio. Ello incluye los restos de tratamientos químicos hospitalarios -como la quimioterapia-.

Lee más: Sapal se deslinda de contaminación del Río Turbio; culpa a Conagua de engañar a ejidatarios

Aún más grave, resulta la muerte en un río o un canal como el de Coria, pues entonces conlleva los riesgos de diluir y dispersar el material orgánico en suelos y acuíferos.

Y el pozo está sólo a la vuelta.

Ayer, el alcalde César Prieto Gallardo escuchó la demanda. En respuesta, dijo que priorizarán la obra, pero nada más.

Te puede interesar:

ac