Scarleth Pérez

León.- Salir de la escuela, sin importar la hora del día, es un terror para los estudiantes del Sabes en San Pedro de los Hernández. En los últimos días, tres jóvenes fueron asaltados en la misma zona. Donde hace siete años, un menor murió apuñalado, también en un intento de asalto. El peligro no es solo para los estudiantes, ese cruce del Río de los Naranjos y Vicente Valtierra se convirtió en el escenario favorito para los delincuentes, que a diario roban transeúntes y ciclistas. También, han tirado cuerpos. Y la policía, ni se para, apuntan los vecinos.

“Los que mataron al muchacho en aquella ocasión, ahí andan libres, como sin nada, de drogadictos. Los que vivimos aquí, los ubicamos, a nosotros ya no nos hacen nada, pero son los mismos los que siguen robando, no solo afuera de la escuela, todo por aquí (señalando el cruce del Río de las Liebres con el bulevar Vicente Valtierra)”, platicó a Correo, Sergio, un comerciante de la zona.

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La zona, ya temida por su falta de iluminación, con un río seco de hierbas crecidas, que sirven de madriguera para los ladrones, abarca la orilla del Río de los Naranjos en su tramo de Avenida Saturno, le atraviesa el Vicente Valtierra, hasta el cruce con el Arroyo de Alfaro; esta última esquina es el lugar favorito de los “motorratones” para despojar a los jóvenes de sus celulares. Los atracos son más frecuentes en el turno nocturno, el que sale a las 20:30 horas, cuando ya está oscuro.

Para quienes no frecuentan la zona, al pasar en el día, parece un lugar tranquilo, aunque solitario. La presencia de dos militares a lo lejos, da la impresión de ser seguro, pero no es así, ellos tienen otra función.

A un costado del Sabes, se encuentra la Secundaria Técnica Nº 58, sitio que alberga un improvisado cuartel militar. El cual es custodiado las 24 horas por los soldados del batallón, mismos que son acusados de no reaccionar cuando los maleantes cometen sus fechorías.

“El día que asaltaron a la compañerita de mi hija, dicen pegó un grito, y fue lo que alarmó a los demás compañeros, todos corrieron ayudarlos y los soldados, que se encontraban a unos 50 metros, ni se movieron”, relató una madre de familia.

 Los padres de los estudiantes asaltados en los últimos días, ya visitaron el batallón para exigirle seguridad para los jóvenes. “Fueron tres los papás que vinieron a decirnos que los habían robado”, apuntó uno de los elementos a Correo.

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Los soldados agregaron que desde que las quejas llegaron a sus oídos -este martes-, se montaron guardias en las paradas de camión contiguas al Vicente Valtierra. Los elementos recibieron la orden de no abandonar los sitios hasta que se suba el último estudiante al transporte público. Reconocieron que hay puntos negros, zonas muy oscuras, que les impiden la vista periférica.

Lamentablemente, dice una de las vecinas que, desde que el Ejército levantó su campamento en la colonia, los rondines de la Policía Municipal disminuyeron.

“Antes uno los veía seguido, hasta tres veces al día, ahora muy apenas se ven cada dos días”, dijo una de las señoras, Sergio, la madre de familia y otras dos vecinas, coincidieron. También mencionaron que, en las riñas callejeras, los oficiales atienden el llamado, pero no intervienen.

Las huellas de los crímenes registrados en ese cruce de la ciudad, no desaparecen. Donde murió el adolescente, víctima de asalto, hay un memorial en su recuerdo; en un poste aún hay restos de las cintas amarillas usadas en escenas policiacas -ahí encontraron una persona asesinada a disparos el pasado 24 de diciembre-, y en el kínder, la reja mutilada, parchada infinidad de veces, “resguarda” a los pequeños estudiantes.

Quienes no tienen de otra para llegar a sus destinos, ya sea estudiantes, transeúntes y ciclistas, se organizan para pasar juntos. Así mitigan el riesgo.

En León, en 2021 según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, se abrieron únicamente 38 carpetas de investigación por el delito de robo a transeúnte únicamente en la vía pública; solo 11 fueron sin violencia. Un año antes la cifra de carpetas abiertas fue de 43. Las carpetas de investigación se abren al denunciar el delito del que fuiste víctima ante el Ministerio Público.

Las pocas investigaciones abiertas en la Fiscalía, revelan poca participación ciudadana en cuanto a los asaltos que seguido rumoran unos y otros.

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LC