Nayeli García

Irapuato.- La tormenta del sábado por la tarde se llevó consigo la techumbre del estadio Sergio León Chávez, que había sido reforzada apenas a inicios de año. Su contrato implicó una inversión de 17 millones de pesos, por lo que la dirección de Obras Públicas anunció que realizará un peritaje para determinar a los responsables.

Fueron entre 10 a 15 minutos los que duraron la tormenta y los vientos que dejaron tras de sí una serie de daños en Irapuato. Uno de ellos fue la techumbre del estadio Sergio León Chávez, asunto que según el director de Obras Públicas, Jonathan Muñoz Angulo, preocupa y por lo que se revisa qué fue lo que pasó, pues no había sucedido antes.

Mencionó que estarán realizando un peritaje con expertos para determinar qué falló: si el diseño de la estructura, la ejecución de la obra o la administración de la misma, y así poder saber quién reparará la techumbre, pues es un hecho que se tiene que reponer.

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Precisó que para las obras de la techumbre se hizo un dictamen estructural por unos expertos del Colegio de Ingenieros Civiles de Irapuato y por los propios contratistas, cuya empresa es Tomcaz, originaria del municipio. La obra incluyó el reforzamiento de las estructuras ya existentes, la colocación de luminarias y el cambio de las láminas. El perito estructurista fue Luis Páramo.

Jonathan Muñoz aclaró que la obra se tiene que reponer y se tiene que identificar el motivo para considerar las fallas en la nueva obra. No obstante, la techumbre no fue nueva, sólo se reforzó la que se tenía desde hace 30 años en el estadio y que ya presentaba oxidación, se habían desprendido de los soportes y demás. También se colocaron lámparas más ligeras y de tipo LED.

Extraño doblez

Aunque dijo que no es un experto en impacto del aire en las obras, consideró que es extraño cómo fue que se dobló el techo. En lo que han revisado, la estructura no se cayó hacia las butacas ni tampoco se desprendió y voló por todos lados, lo que implicaría fallas en las soldaduras y demás, sino que de dobló.

El arquitecto mencionó que el techo hizo “un juego de sube y baja con el aire y terminó por vencerse”, pero sólo fue una de las dos estructuras intervenidas. Por ello se va a revisar si el diseño no soportaba ráfagas de vientos de entre 60 a 70 kilómetros por hora y que duraron casi 15 minutos o si el constructor no hizo la obra con base a las especificaciones.

Según aseguró, la situación se va a aclarar porque también es un asunto de reputación profesional, al ser el responsable de estos trabajos: “ya saben que yo no soy de estar echando culpas a los demás”, dijo y señaló que el techo definitivamente ya no se puede colocar en las estructuras existentes.

En los próximos días se llevará a cabo el peritaje y el retiro de la techumbre, cuyas láminas cayeron en parte del Parque Irekua, y quedaron colgando.

Adelantó que el contrato de obra cuenta con una fianza y se está en tiempo de hacerla efectiva, pero para eso primero necesita el peritaje y determinar en dónde estuvo la falla.

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