1.- El poder de la imaginación

En momentos de crisis la imaginación y el buen juicio debe privar entre quienes lideran para sortear las dificultades y llegar a buen puerto. Cuando comenzó a desarrollarse la pandemia de COVID-19 en México y fueron necesarias las medidas de confinamiento, la experiencia internacional nos advertía de la profundidad de la crisis económica que se nos venía encima y pensar que todo seguiría igual que antes era caer en la ilusión.

Héctor Salgado Banda

Por eso no sorprende que, en una economía donde este año su Producto Interno Bruto posiblemente caiga -10 por ciento, las finanzas públicas sean vulnerables e insuficientes para mantener la normalidad en el desempeño gubernamental. La reducción de participaciones federales por 4 mil 800 millones de pesos para Guanajuato en 2021, que podrían llegar a los 7 mil 500 millones, estaba en la mira del secretario de Finanzas, Inversión y Administración estatal, Héctor Salgado Banda, quien ajeno a la grilla por el reparto de recursos federales, acepta los hechos y sólo se extraña que no se hayan buscado otros estímulos a los estados para ampliar la ministración.

Como a lo hecho… pecho, Salgado Banda, vistas las deficiencias federales, tiene la oportunidad de presentar un presupuesto estatal racional y austero, sin cargar más presión a la gente y donde se ayude a los municipios, que resienten la crisis con mayor fuerza. La imaginación no tenida en la Federación puede mostrarse en Guanajuato.

2.- Desde el gobierno o del partido

La preocupación de varios liderazgos de Acción Nacional es que altos funcionarios de la administración pública estatal se han inscrito en el proceso de selección de abanderados del partido conservador para la elección 2020-2021. El panismo ganador en el estado de Guanajuato está confrontado porque el dirigente nacional del PAN, Marko Cortés, les aclaró: quienes están en el gobierno no pueden a la vez actuar en el partido; el funcionario para participar debe de estar fuera del cargo.

Román Cifuentes Negrete

Durante la reunión entre el líder nacional con panistas de la entidad, en su última visita, quien tomó la palabra para aclarar paradas fue el gobernador Diego Sinhue Rodríguez -no el dirigente estatal, Román Cifuentes Negrete-, quien le espetó a su dirigente nacional: “la segunda cosa Marko…, que dejes que Guanajuato se organice, nosotros sabemos organizarnos; tu confía en nosotros y no te vamos a defraudar. Te vamos a responder”. Así, desde el gobierno estatal y con Diego Sinhue a la cabeza, se quiere imponer candidaturas para los diversos cargos.

A partir del 18 de septiembre se fundaron las dos corrientes para la definición de los candidatos. El grupo gubernamental cree que la gente de “confianza” del gobernador debe tener candidatura para luchar por los cargos y apoyar al mandatario estatal en la segunda parte del sexenio, entre los que mencionan para la alcaldía de Celaya al secretario de Desarrollo Económico, Mauricio Usabiaga Díaz y para la alcaldía de Irapuato al titular de la Secretaría de Salud, Daniel Díaz Martínez. El grupo opositor desde el partido, con experiencia, es consciente de que el chapulineo les golpeó y ganó en varios municipios y esa amenaza continúa cuando la competencia ha resultado más difícil.

3.- Culpar al opositor político

Sophía Huett López

El secretario de Gobierno, Luis Ernesto Ayala, debiera “supervisar” en qué berenjenal está metida su comisionada de la Unidad de Análisis y Estrategia de Seguridad Ciudadana estatal, Sophia Huett López, quien responsabilizó al municipio de Jaral del Progreso -con alcalde de extracción priista- del asesinato masivo de 12 personas en el amanecer del pasado domingo en el centro nocturno La Cabaña del Toro, aduciendo que ese negocio “no tiene permiso” de laborar a esa hora por la pandemia.

Si la subordinada no tiene idea sobre seguridad pública, es posible que Ayala Torres si conozca la “decisión y recomendación” de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), quien precisó que la “materia de seguridad es responsabilidad del Gobernador del Estado”. Además del antecedente suscitado con un problema con el huachicoleo y derrama de combustible, Sophía Huett, no debiera de opinar a la trompa talega ni fincar responsabilidades con base a una falta administrativa, ni debe de cargarle la mano a un gobierno de partido de oposición al suyo

La funcionaria en cuestión quien se erigió en la legítima aspirante a la titularidad del Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública, luego de la desventura y renuncia de Marco Antonio Sánchez Aparicio –al que le contó las horas-, debiera de ser evaluada por Diego Sinhue con base a las funciones de la instancia, un órgano fiscalizador tanto de la Secretaría de Seguridad Pública de Álvar Cabeza de Vaca Appendini y Fiscalía General del Estado de Carlos Zamarripa Aguirre.

Sophía, aseveró que “tiene la capacidad y reúne los requisitos” para asumir el cargo, por lo que no le resultará extraño; “como ustedes, yo soy muy disciplinada, esa es mi formación y siempre estaré atenta a las indicaciones del gobernador”. Claro, nadie vende pan frío…

De la Valija. Contra el abuso de poder

La Universidad de Guanajuato no es la cuestionada por la violación a derechos humanos en su interior, sino sus autoridades, pues el abuso de poder es la práctica combatida por una buena parte de la comunidad insatisfecha ante el estado de cosas y la señalada por la institución que tiene a bien procurar la defensa de tales derechos.

La aparición del rector general, Luis Felipe Guerrero Agripino, afirmando atender las recomendaciones en derechos humanos, ofrece la aceptación de los excesos al interior de la administración universitaria, pero es insuficiente. El abuso de poder, bajo cualquier manifestación, es una praxis que no puede ser tolerada, ocultada ni protegida, mucho menos minimizada, se necesita la proactividad.

Olga Sánchez Cordero Dávila

Cuando la violencia contra las mujeres es un fenómeno poco reconocido y hasta demeritado por su jefe, el presidente de la República, atado a tantos atavismos, ella, como responsable de la supervisar la política interna y con su experiencia como ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, debe dar el paso y sensibilizar a la clase política sobre la gravedad del tema.

Olga Sánchez Cordero Dávila, secretaria de Gobernación, quien dijo que los hombres deben saber que la mujer dejó de ser propiedad privada en cualquier relación de pareja ante el Grupo Interinstitucional de Estrategias contra las Violencias, tiene el deber de acotar la persecución contra activistas, como modo de respuesta a la protesta social femenina, como ha hecho la jefa de Gobierno de la Ciudad de México. Atacar la violencia contra las mujeres es un deber de Estado.