Yerbamala

1.- ‘Yo también’

La irrupción de mujeres guanajuatenses que deciden denunciar a sus acosadores, sexuales y laborales, hace evocar al movimiento que surgió en Estados Unidos, ‘#Me too’, y que se hizo viral. Eso también podría replicarse aquí.

Por lo pronto, a la denuncia pública de estudiantes y profesoras del Campus León de la UG sobre 17 casos de acoso, sexual y laboral, ayer siguió la de una empleada de la ASEG, Ana Laura Chaparro, quien denuncia el acoso sexual de quien era su jefe inmediato, David Pérez López.

Estas denuncias han evidenciado insuficiencias en las instituciones públicas y sus dispositivos para auxiliar a las víctimas y castigar a los agresores.

La ruta en pos de justicia sigue siendo tortuosa. El síntoma es que ellas están prefiriendo la denuncia pública.

En el caso de la UG, su secretario general, Héctor Efraín Rodríguez de la Rosa, emitió ayer un comunicado, y respecto a las denuncias contra los profesores Alejandro Klein, Daniel Tagle, Jacobo Herrera, Armando Chaguaceda y Gustavo Garabito, reiteró que no se ha presentado ninguna en las instancias universitarias.

También anuncia que para hoy el rector general, Luis Felipe Guerrero Agripino, recibirá a las denunciantes y a la directora de ‘Las Libres’, Verónica Cruz.

Respecto al caso de la ASEG, su titular, Javier Pérez Salazar, dice que reubicó a Ana Laura para protegerla de su acosador. Y que está a la espera del fallo de las instancias que intervienen, MP y Contraloría interna, para sancionarlo…

Las denuncias públicas tienen un alto valor para impedir el ocultamiento y la impunidad. Así también, para contener las represalias contra las denunciantes.

Igualmente, las denuncias formales son indispensables para sancionar a los acosadores. Penalmente, con inhabilitación y el despido, incluso.

Porque no bastan los juicios sumarísimos ni las condenas instantáneas de las redes sociales.

Se tiene que ir al fondo del asunto: castigar a quienes acosan porque pueden hacerlo. Es decir, desde una posición de poder.

2.-Desafíos a Morena

El enorme reto de Beatriz Hernández, alcaldesa electa de Salamanca, es resolver el acertijo de la inseguridad.

Básicamente, ese envite consiste en tres factores: un incremento imparable del crimen, el desmantelamiento de la Policía municipal y el fracaso del Mando Único.

Va a hacer un año, a mediados de septiembre, que Álvar Cabeza de Vaca, con las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado, asumió el mando de la Policía municipal.

Como coordinador de esta intervención quedó Juan Manuel Díaz Organitos, entonces comandante de la XVI Zona Militar y hoy reubicado.

La medida fracasó. Y cuando ocurrió el horrendo crimen masivo de seis agentes viales se decidió contratar temporalmente cien guardias privados ante la incapacidad del Mando Único y la falta de Policía…

El ‘huachicoleo’, que redunda en varias conductas criminales, sigue en bonanza. Y no se diga los robos, como los que mueven a exigir soluciones lo mismo a comerciantes que a la comunidad de la UG.

Los taxistas del servicio ejecutivo denuncian el robo de 12 autos en dos semanas…Y los ‘boleros’ su desesperación por los 22 robos y el vandalismo que han sufrido este año.

El problema del robo de combustible, que Álvar dice ocurre mayormente en la refinería de Pemex, va a ser de Morena, el nuevo partido de ‘Bety’. Y de ella la reconstitución de la Policía municipal y la decisión sobre la continuación o no del Mando Único.

Pero no ha dicho nada de lo qué va a hacer. Apenas que sobre el problema de la inseguridad empezará por visitar el C4 al otro día de su toma de posesión…

3.-El eterno estudiante

Sólo cuatro meses duró como director del Registro Civil Juan Carlos Cano, quien acaba de dejar el puesto para irse a cursar un doctorado en Estados Unidos.

Cano renunció a la Secretaría Ejecutiva del Consejo General del IEEG, a principios de diciembre pasado, por los conflictos internos que estragan a la institución.

Y para enero de este año, Rito Padilla, luego de un largo historial de escándalos y bajo rendimiento, fue destituido de la dirección del Registro Civil.

En su lugar se quedó el eterno encargado del despacho, Abraham Jasso Bravo, director de Control Operativo del Registro. Apenas duró menos de dos meses, hasta la llegada de Cano, pero ya regresó…

Todo indica que estaría ahí hasta que Diego Sinhué Rodríguez decida dejarlo en el puesto… o regresarlo a la reserva.

Cano se fue a la ‘Universidad Loyola’, en Chicago, Illinois. Agregará el título al par de maestrías y varias especializaciones que tiene …

Antonio Salvador García López

El propio exsecretario de Gobierno se encarga de ilustrar el exceso respecto a los $14 millones de gasto del erario que representará en tres años su privilegio de contar con 14 escoltas, vehículos y gastos para su traslado y protección.

‘Yo no necesito los escoltas, yo no necesito que me cuiden, aquí estoy en mi despacho y ando como cualquier ciudadano porque no le debo nada a nadie. Pero es un derecho que me permite la ley, y es como si quisiera renunciar a una pensión, ¿usted renunciaría?’, declara.

Y abre una enorme interrogante, que interpela a los poderes Legislativo y Ejecutivo: si el mismo exfuncionario dice que no requiere ese beneficio ¿para qué otorgárselo?

Y en igual sentido, si él refiere su inutilidad por qué no actúa en congruencia y declina tener ese privilegio.

Porque nadie ha dicho que esto sea ilegal, pero sí éticamente discordante.

De ahí que en nada ayude la postura del gobernador, Miguel Márquez, quien escurre el bulto con que ‘Las leyes así están…’.

Extraviado, el coordinador de los diputados ‘Verdes’, Juan Antonio Méndez, justifica la cantidad de escoltas para poder enfrentar el ataque de un comando de 10 o 15…

Este episodio ilustra que debe afinarse lo de la protección de los exfuncionarios.

De otra manera, estaríamos por ver otros varios desafueros por el cercano término de las administraciones estatal y municipales.