Y ERNESTO PRIETO Y AHÍ SIGUE

SIN CAMBIO. A casi dos meses de haber arrancado la actual legislatura y pese a que los estatutos de su partido le impiden ostentar dos cargos al mismo tiempo, Ernesto Prieto Gallardo se mantiene como diputado local y dirigente estatal de Morena pese a que anunció que unas semanas después de rendir protesta solicitaría licencia al Congreso.

CERO. Queda claro que los estatutos de Morena son muy laxos porque nadie le ha pedido que opte.

VIEJO PLEITO. El legislador morenista que en la pasada legislatura mantuvo un litigio con su ahora compañera de bancada, Alma Alcaraz, luego de que solicitó licencia como dirigente estatal y ya no pudo regresar al cargo, ahora fue previsor y solo avisó que solicitaría licencia al Congreso cosa que aún no ha ocurrido.

AMNISTÍA. No le corre ninguna prisa al político salmantino ni en su bancada hay el ánimo rijoso de la pasada legislatura pero tampoco se quedará permanentemente.

POCO A POCO. La bancada morenista apenas se está amalgamando con un coordinador como Ernesto Millán que ya ha dado muestras de que no es de los duros ni trae la espada permanentemente desenvainada.

PARECE. Los morenistas parecen tener mejores argumentos en esta ocasión para hacer un bloque más sólido frente a un PAN todavía indefinible y que batalla para encontrarse como se aplanadora infranqueable del pasado.

LA TALACHA. Muy pronto, Prieto Gallardo tendrá que estar de tiempo completo en su partido con la apuesta de armar un proyecto que apueste a mejores resultados frente al panismo gobernante en 2024.

LA VIOLENCIA EN EL ‘BUEN FIN’

AGUANDO LA “FIESTA”. Justo unos días después de la entrevista del gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo en la que dice que mete las manos al fuego por el Fiscal Carlos Zamarripa y de los pronunciamientos en los que presume mil homicidios menos que el 2020 a esta misma fecha, la entidad registró este fin de semana algunos hechos de violencia (multihomicidios) en Apaseo el Grande y Silao que ilustran el momento que vive Guanajuato en la materia.

LA MARCA. En efecto, el balance global, son menos homicidios que hace un año pero tal como lo documenta la agrupación civil recientemente ‘Causa en común’, la entidad está entre los primeros en la cifra de atrocidades que son estos hechos de sangre, usualmente multihomicidios de gran impacto en la sociedad.

RECUENTO DE DAÑOS. En otras palabras, no hay espacio para el optimismo desmedido porque la violencia en Guanajuato no se va. Qué bueno que ya contemos menos homicidios dolosos pero eso es apenas un dato. Para avanzar a pasos sólidos a la pacificación hace falta mucho más que eso. 55 asesinados en la entidad enmarcaron lo que estuvo lejos de ser en materia de paz, un buen fin.

LA DEL ESTRIBO…

A 10 horas de que venciera el plazo para entregar al Congreso local, las iniciativas de leyes de ingresos de los 46 municipios del estado, seis municipios aún no enviaban su documento a la comisión de Hacienda del Legislativo que encabeza el irapuatense Víctor Zanella.

Hubo cabildos como el de San José Iturbide que apenas ayer iban a sesionar para aprobar su iniciativa. Como dijera Juan Gabriel: “pero qué necesidad”.

OLIVA Y AQUELLA REBELIÓN DE EMPRESARIOS CONTRA LA EXPO

Los empresarios han sido siempre factor de poder en Guanajuato, casi siempre con poder de veto y de pertenencia a los llamados consejos ciudadanos. Uno de los momentos más apremiantes en su sexenio lo vivió Juan Manuel Oliva hace exactamente 13 años cuando los empresarios integrantes del consejo del Instituto de Planeación del estado (IPLANEG) se rebelaron ante la lentitud con la que avanzaba el proyecto de la Expo Bicentenario.

Roberto Plascencia, Eduardo Gómez Navarro, Hugo Villalobos, Gerardo Padilla, Óscar Garza, Alejandro Arena y varios más levantaron la voz frente a la polémica que comenzaba a cundir en torno a este proyecto, uno de los emblemáticos en todo el país para celebrar los 200 años de la independencia de México y el primer centenario de la Revolución Mexicana.

Los hombres del dinero pedían al gobierno de Juan Manuel explicaciones a través de un documento que se titulaba “¿Por qué no a la Expo Bicentenario?”.

Diez años después, con mejor relación con el empresariado del estado, Diego Sinhue se aprestaba a incluir en su paquete fiscal 2019 una contribución adicional de la iniciativa privada al impuesto a la nómina que en principio generaría unos 300 millones de pesos de recaudación anual y que se manejaría a través de un fideicomiso manejado por el sector privado que financiaría obras sociales.

“Esta iniciativa requiere el apoyo del gobierno del Estado para que, por medio de la expedición de un decreto, se fondee al fideicomiso, aprobando el pago de un porcentaje adicional del 10 al millar de ISN, así como el 10% del ISN existente y de esta manera se haga llegar el dinero íntegro a la comunidad mediante los proyectos que la Fundación apoye”, señalaba el documento elaborado por el CCE en el que se origina la propuesta.

El propio Rodríguez Vallejo y los empresarios habían afinado esta propuesta durante varias reuniones privadas previas a este arranque de sexenio.

Hoy, ya opera esa contribución empujada desde el mismísimo sector empresarial por los mismos jerarcas como Arturo Sánchez y Jorge Ramírez que ocupan cargos con el aval del partido gobernante en el la entidad.

Muchas cosas han cambiado de entonces a la fecha. Los empresarios que hace más de dos sexenios se rebelaban frente al gobierno panista. Hoy son sus aliados casi incondicionales.

FESTIVAL DEL GLOBO: LO PÚBLICO Y LO PRIVADO

E n la recién concluida edición del Festival Internacional del Globo, dos temas dominaron la discusión de este evento que es uno de los más esperados en el año en esta ciudad y además uno de los mejor posicionados como atractivo para el Estado en las últimas dos décadas.

El primero, el cobro de 230 pesos por ingreso al evento que se realiza en el Parque Metropolitano de León (100 más que el costo de la edición presencial anterior) y el segundo, el par de incidentes (por lo menos) que se presentaron en el aterrizaje de algunos globos.

Las quejas por el primer asunto, podrían zanjarse con el argumento ya conocido de que al tratarse de un evento privado, sus promotores pueden fijar el precio que se les venga en gana. Pero no.

Del segundo tema, sí es pertinente que los organizadores y la propia autoridad tomen nota porque los incidentes registrados, uno en la azotea de una vivienda y otra en una carpa instalada en la zona de playas de la presa, afortunadamente no pasaron a mayores y hasta dieron para la sorna y los memes tras viralizarse en redes.

En un comunicado, tras el primer incidente en la vivienda que tuvo como consecuencia un tinaco derribado, el FIG habló de lo capaces que de quienes pilotean estos globos que extreman medidas a la hora del aterrizaje aunque están sujetos a las condiciones climatológicas.

De cualquier manera, ahí quedan los incidentes para que en futuras ediciones se puedan prevenir de mejor manera y se eviten problemas mayores. Cabe recordar que pese a tratarse de un evento privado, las autoridades municipales y estatales colaboran en su organización y sobre todo a garantizar su seguridad.

Y es justo este último dato, lo que nos lleva al otro tema.

Si bien se trata de un espectáculo público, es notorio que el gobierno se involucra en su organización y promoción por razones justificadas.

El nivel de organización y los espectáculos que ahí se presentan abona a la promoción de la ciudad y a la llegada de visitantes. Sus beneficios se multiplican. Convenimos pues en que se trata de la típica ecuación ganar-ganar entre gobierno e iniciativa privada.

Hay recursos públicos vía subsidios en un evento privado. Por ende, empresarios y gobernantes se benefician de lo positivo que trae el evento pero también deben asumir las consecuencias de las críticas.

Ya hablamos de las medidas de seguridad que tendrán que tomarse para futuras ediciones y respecto al precio, como ya habíamos comentado aquí, ambos (gobierno y empresarios) debían aceptar que para esta edición, la tarifa no es accesible para cualquier ciudadano y que, contrario a lo que se promueve de la Feria de León, este ya no está al alcance de cualquiera y hasta cierto tinte elitista ha alcanzado.

230 pesos por ver a Alejandro Fernández en el Metropolitano, puede resultar un precio muy accesible para quien no puede pagar mil pesos por un boleto en un concierto típico del ‘Potrillo’.

230 pesos por ingresar a admirar el espectáculo de los globos resulta muy oneroso para quien hace unos años paga menos de la mitad y que no puede llevar a su familia al costo actual.

Por eso, la alcaldesa Alejandra Gutiérrez ofreció sentarse con los organizadores para solicitar promociones para los ciudadanos que no quisieron o no pudieron pagar ese precio. Las fotografías desde las alturas ya no eran las más socorridas por los organizadores. El Metropolitano atiborrado de visitantes fue cosa del pasado.