Nayeli García

Irapuato.- El día 135 del Ciclo Tour, Xiomi y JP Garza decidieron disfrutarlo en Guanajuato, primero conociendo Pénjamo y después siguieron su viaje hasta Irapuato para conocer las famosas fresas de la ciudad.

El matrimonio de exploradores se encuentra en medio de una hazaña nunca antes realizada en México: recorrer el país de extremo a extremo abordo de su bicicleta doble que además de acercarlos como pareja encontraron el mejor transporte para conocer y disfrutar cada uno de los pueblos que han visitado y conocido su cultura, es un medio ambiente de ecológico.

“Es algo que nadie ha hecho en una bicicleta de este tipo y además es un viaje útil, nos referimos a qué no es una manda, no es un reto deportivo de ver quién recorre más kilómetros, sino es un viaje conociendo, aprendiendo la cultura, la gastronomía, ir haciendo amigos y todos esos lugares tienen mucho valor histórico, cultural y natural” comentó JP Garza.

Y es que el matrimonio va registrando en sus redes sociales los lugares que han visitado y comparten aquellos lugares que aunque no son muy conocidos encierran una gran historia y cultura.

JP compartió que eligieron la bicicleta como medio de transporte porque es sano, económico y divertido en el que pueden desplazarse a una velocidad humana, es decir que tan rápido para recorrer México y tan lento como para poder disfrutar.

Este viaje los ha acercado mucho, pues sus rostros se encuentran a tan solo 30 centímetros de distancia y pueden platicar y comentar lo que van viendo y les está gustando, lo que no hubieran podido hacer si fueran en bicicletas separadas.

El viaje les ha dejado más cosas buenas que malas. Será la suerte o no saben a qué atribuir que en los 7 mil kilómetros que han recorrido en todo este tiempo solo han conocido gente buena que les ha ayudado en su viaje, y quiénes serán sus amigos por siempre.

“Pasamos por los estados que decían que ahí estaba súper caliente, super peligroso y a lo mejor fue suerte, pero no, no nos tocó ver nada malo, nada feo y ya estamos aquí”, comentó Xiomi.

Aunque el miedo sí existió cuando pasaron por Sonora, Sinaloa pues al buscar información sobre qué conocer durante su recorrido, en encontraron noticias de asesinatos, secuestros y descuartizados, pero pudieron  cruzar y disfrutar el viaje.

En Guanajuato, sólo han conocido a gente linda, como en Pénjamo en el restaurante ‘Los tejados’ en donde el dueño del negocio los reconoció en el camino de Ocotlán hacia Pénjamo y con él duraron horas platicando.

Ahora sigue conocer Irapuato y las ciudades de Guanajuato para conocer sus tesoros escondidos y seguir su camino de aventuras.