Redacción

Wuhan, China.- Ha pasado un año de que China comunicara a la Organización Mundial de la Salud (OMS) la detección de una ‘rara’ neumonía en la ciudad de Wuhan, centro del gigante asiático, y que generaría la alerta por pandemia ante su rápida propagación.

Ahora, un año más tarde, decenas de personas toman el ferry al salir del trabajo y por la noche una sala de conciertos está abarrotada de jóvenes para celebrar la entrada del 2021.

Sólo algunos llevan cubrebocas, otros deciden no portarlo, luego que el Covid-19 por ahora permanezca bajo control con el pesado confinamiento que aún duele en la mente de los habitantes.

Destaca que según un reciente estudio del Centro de Control de Enfermedades (CDC) del país asiático, el 4.4% de los wuhaneses presentan anticuerpos del coronavirus, lo que indica que al menos medio millón de los 11 millones de habitantes se infectó durante el lapso de mayor contagio.

Fueron 11 semanas de confinamiento completo las necesarias para evitar que el virus continuara causando estragos en la población, pero la población aún no olvida los difíciles momentos del inicio cuando escaseaba el suministro de alimentos y material sanitario.

Aunque la ciudad no detecta positivos por contagio local desde mediados de mayo, aún persiste el miedo entre la población por los posibles ‘casos importados’ provenientes del exterior. Luego que se detectaran 43 casos de este tipo en los últimos tres meses.

Entretanto, los residentes dan la bienvenida al 2021 con fiestas en clubs y congregaciones en los parques del barrio de Hankou, centro de la ciudad, alrededor de la ribera del río Yangsé.

Con información de EFE

ndr