Jazmín Castro 

León.- Desde hace 20 años, Edgardo Zamacona Rebollo es paramédico de emergencias, es la primera vez en toda su carrera que siente temor de acudir a trabajar, debido al riesgo de contagiarse de Covid-19; sin embargo, es más fuerte su espíritu de ayuda.

En su experiencia ha visto todo tipo de casos, desde una persona con lesiones graves por atropello o algún tipo de arma, enfermos con síntoma leves hasta un padecimiento terminal, mujeres embarazadas dando a luz, además de la muerte de algunas personas por distintas causas.

Ambiente de agonía

No obstante, el paramédico se enfrenta a la muerte cada que acude a un reporte de Covid-19.

Cuenta que tan solo el turno del día miércoles, de 24 horas, le tocó atender a 40 personas con los síntomas del virus, quienes prefirieron quedarse en su casa donde buscarían atenderse; mientras tanto otros 16 pacientes sí pidieron la ayuda de un profesional y fueron llevados a diferentes hospitales, aunque también le tocó ser el portador de malas noticias y declaró 17 personas fallecidas por presunto coronavirus.

Es por ello por lo que busca crear conciencia en las personas, para que tomen enserio esta enfermedad, “la vida se valora cuando ya no se puede hace casi nada; (…) desde que se llega a una casa es un ambiente muy tétrico, muy triste. Cuando piden el apoyo de una ambulancia es cuando ya no pueden respirar, cuando tiene muy baja la oxigenación, es una escena muy desoladora porque la familia ya no sabe qué hacer”, explicó.

Escenas desgarradoras

Cuenta que cuando les llega un reporte por pacientes con presunto Covid-19, de inmediato activan protocolos de seguridad, bajan de la unidad con su traje Tyvek, el de plástico color blanco que cubre de la cabeza a los pies, así como guantes, careta o goggles, además de cubrebocas.

Hacen un par de preguntas para conocer las patologías del enfermo, y algunos de sus familiares reconocen que su paciente es portador del virus, pero otros no.

En el 60% de los reportes las víctimas de Covid-19 se encuentran en estado delicado, al grado de ver cómo no pueden respirar, es más, en algunas ocasiones la frustración llega, pues no pueden brindar reanimación cardiopulmonar, debido al poco aire que exhalan, además de que es motivo de contagio.

EZM