Fernando Velázquez

León.- Si bien el matrimonio se mantiene en estos tiempos como la figura que predomina en las relaciones de pareja, cada vez hay más personas que optan por mejor vivir en unión libre en Guanajuato, mientras que los divorcios también reflejan un incremento sostenido.

Las últimas cifras reportadas por el INEGI, correspondientes al 2019, establecen que en el estado se registraron 30 mil 870 matrimonios, 5% menos en relación con el 2017.

En contraparte, hubo 10 mil 550 divorcios, 21% o más respecto al 2017.

Con base en lo anterior, en Guanajuato hubo una relación de 34.2 divorcios por cada 100 matrimonios en el 2019, cuando cinco años atrás eran 19.4 separaciones por cada 100 uniones.

Aunado a esto, son cada vez más las personas que deciden vivir con su pareja, sin recurrir al matrimonio.

Los números del INEGI indican que en el 2015, el 9.1 por ciento de los guanajuatenses mayores de 12 años vivían en unión libre, y para marzo del 2020, la cifra creció al 12.3 por ciento. En tanto, los casados pasaron del 46.9 al 43 por ciento en ese mismo periodo.

Percepción equivocada

El psicólogo Marco Jáuregi Higuera señaló que uno de los factores que explican esta tendencia es que antes el matrimonio era visto desde un punto de vista meramente romántico, cuando en realidad siempre ha sido una figura jurídica.

“Estos nuevos chicos que están en unión libre lo que te dicen es que el papel no garantiza el amor, y es que lo entendieron mal, el papel es para brindarte una seguridad jurídica de que no te iban a quitar tu casa, ibas a poder decir en caso de que tu pareja estuviera en un hospital. Hubo mucha romantización del matrimonio”, explicó.

Además, sostuvo que el aumento de parejas que deciden vivir en unión libre no obedece a una falta de compromiso a largo plazo, pues en todo caso ahora es muy fácil poder disolver un matrimonio civil. Añadió que tampoco está relacionado con una disminución de católicos, pues el matrimonio civil no está ligado de ninguna forma con el religioso.

“Es justamente esta gente que se enoja con la religión y entonces cree que el matrimonio es religioso, cuando no, tenemos el matrimonio civil que nada tiene que ver con la religión, pero todo mundo lo correlaciona con el matrimonio religioso, que ese sí es casi imposible que te puedas divorciar”, declaró en entrevista.

Marco Jáuregui, quien también cuenta con una maestría en administración de sistemas de salud, apuntó que hay personas que caen en el otro extremo al satanizar el matrimonio y culpándolo de que se pierda el amor en la pareja, cuando en realidad eso es por poner en esta figura jurídica expectativas que no corresponden a la realidad.

Explicó que durante la pandemia han aumentado los divorcios y separaciones de parejas porque se han visto obligadas a convivir mucho más tiempo, y no estaban acostumbradas a eso.

“Yo tengo que tener mis actividades contigo porque te amo, pero también debo tener mis actividades separado de ti porque necesito seguir estando estable para alimentar el nosotros. Si esa pareja lo logra, son como las vitaminas para asegurar que esta pareja va a ser lo más fuerte posible y no se me va a caer por cualquier tarugada”, dijo.

Admite el 67% haber cometido infidelidad

Una empresa dedicada a facilitar citas extramatrimoniales por internet para América latina, elaboró una encuesta en México de la cual pudo conocer que el 67% de las parejas ya sean casadas, en unión libre o siendo novios han sido infieles.

De ese 67% el 78% de los hombres dijo haber sido infiel mientras que en las mujeres el número fue de 57%. Un dato más resulta relevante pues de los encuestados el 57% cree es posible amar a la pareja pero a la vez serle infiel, también que el 59% de los que fueron infieles dijeron haberse arrepentido mientras que un 41% de los consultados dijo que perdonaría una infidelidad.