Agencias

Guanajuato.- A unas semanas para reponer la votación que legitime el Contrato Colectivo de Trabajo (CCT) en la planta de General Motors de Silao, Guanajuato, se presentan casos de intimidación en contra de los trabajadores. Así lo denunciaron exempleados de la empresa y Jerry Dias, presidente de Unifor —la mayor central obrera en Canadá—.

En conferencia de prensa, Dias —que está de visita en México— señaló que la consulta prevista para los días 16 y 17 de agosto va a ser vista internacionalmente. Además, comentó que va a ser el principio del cambio para que haya justicia en el campo laboral.

Dias dijo que la Confederación de Trabajadores de México (CTM) ha intimidado a los trabajadores con el argumento que sindicatos de Estados Unidos y Canadá buscan quitarles sus fuentes de trabajo.

“Pero eso no es verdad”, subrayó.

Expuso que los trabajadores canadienses son solidarios con los trabajadores mexicanos para que tengan las mismas oportunidades.

Realizó un comparativo de los salarios que paga la empresa General Motors a sus trabajadores en otras latitudes. Mientras que en Estados Unidos, la empresa paga 32 dólares la hora y en Canadá llegan a 50 dólares, con todas las prestaciones, en México los trabajadores ganan dos dólares la hora.

No va a cerrar la planta

Dias comentó que uno de los argumentos que están manejando entre los trabajadores es que la planta va a cerrar, pero recalcó que esto es mentira.

“Los trabajadores de Silao por fin van a votar por este acuerdo colectivo. Estamos contentos de saber que los Gobiernos de Estados Unidos y México van a apoyar en la votación para que se haga de manera justa”, señaló.

Añadió que las votaciones en Silao no solo serán importantes para los trabajadores de la planta sino que este proceso será el más visto internacionalmente.

A su vez, Israel Cervantes, representante de la agrupación Generando Movimiento, compuesta por trabajadores despedidos de General Motors, denunció que representantes de la CTM se han presentado en las líneas de producción para intimidar a los trabajadores y advertirles que deben votar en favor del contrato colectivo vigente.

“Les dicen que voten por el sí o perderán sus derechos”, expuso.

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