Óscar Jiménez

León.- Ligar la historia a la literatura, puede ser uno de los mejores ‘escaparates’, sin embargo, los expertos -en ambas ramas- consideran que la primera debe de dignificarse, mientras que la segunda, debe tomar lo que incluso sería un ‘grado académico’.

Este viernes, en el marco de la celebración virtual de la Feria Nacional del Libro de León, se reunió el historiador Jean Meyer Barth con el escritor ganador del Premio Nobel en 2008, Jean-Marie Gustave Le Clézio.

Ambos tienen en común, además de la nacionalidad, el gusto por desvelar la historia; fue por ello, que, durante la charla magistral, abarcaron aspectos fundamentales a nivel mundial e incluso, de lo que ha sido México a lo largo de los años. 

“Comparto el hecho de que se menciona que la historia es aburrida en las escuelas, porque luego llegan los estudiantes a diferentes licenciaturas y terminan enamorándose de la historia”, consideró Meyer, quien especificó también que la historia puede fungir como una ‘aliada’ para con la literatura, principalmente a manera de novelas.

En el caso particular de México, el historiador naturalizado mexicano, hizo hincapié en que algún día se debe de hablar tranquilamente de Hernán Cortés, ‘La Malinche y la conquista, así como las diversas versiones ante ello.

Reconvierte su idea de México

Para J.M.G Le Clézio, que además del Premio Nobel hace prácticamente 12 años, también ostenta en su palmarés un gran acercamiento con México con textos como Tres ciudades santas, El sueño mexicano o el pensamiento interrumpido, Diego y Frida, entre otros, consideró que el país ha cambiado radicalmente desde la primera vez que le visitó.

“Me acuerdo que llegando a México en el 67, nos encontramos en el Instituto Francés de América Latina, y no conocía nada a México. Había tenido un vago interés de las culturas prehispánicas, pero era un interés de imágenes exóticas y templos y demás, pero llegando a México vi un México diferente, con campesinos, y con mucha gente que había crecido con la revolución interna de México”, consideró Jean-Marie, que también resolvió que la historia es fundamental para entender países, personalidades y por supuesto, la literatura.