Agencias

Dubái, Emi.- La ciudad emiratí, Dubái, abrió sus puertas a las personas que buscan escapar de los confinamientos en sus países debido a la propagación del Covid-19. Así, estas personas se adentran a un turismo peligroso capaz de favorecer términos económicos en este país.

Múltiples medios electrónicos han reseñado que, mientras otros destinos turísticos aplican restricciones para controlar la crisis sanitaria, una de las ciudades más importante de los Emiratos Árabes Unidos tiene bullicio en bares de moda e Instagram se llena de fotos de rascacielos o del desierto.

Desde el comienzo de la crisis, las autoridades de Dubái refirieron el control de la pandemia gracias a las nuevas tecnologías y a elevadas multas para disuadir a las personas de no llevar la mascarilla. En los lugares públicos también se impone el distanciamiento físico.

A su llegada, los turistas deben presentar una prueba PCR negativa reciente o someterse a una en el aeropuerto de Dubái.

No hay estadísticas específicas sobre las infecciones en Dubái que, con sus alrededor de 2.9 millones de habitantes, es uno de los siete principados que forman los EAU.

A escala nacional, el número diario de contagios, tres mil 400, casi se duplicó desde el 1 de enero. En total, el país (con una campaña de vacunación) registró 253 mil casos, de los cuales 745 mortales.

El responsable del distrito que incluye al barrio histórico de Al Fahidi, Naser Jomaa ben Suleiman, señaló que la protección de la población es una prioridad. El número de turistas se limitó a 20 por guía en lugar de 100 para reducir la asistencia.

Un turismo de riesgo

El turismo es uno de los pilares de la economía de Dubái, que recibió a 16 millones de visitantes en 2019 y, antes de la pandemia, apostaba por alcanzar los 20 millones en 2020.

Dubái, pobre en petróleo, pero con la economía más diversificada del Golfo, reabrió sus puertas a los turistas en julio pasado después de un período de confinamiento estricto.

“Dubái parece posicionarse como el destino de elección para aquellos que quieren escapar de los confinamientos”, observa Scott Livermore, economista jefe de Oxford Economics Middle East, un centro de análisis británico.

Según él, esta “estrategia de crecimiento”, si tiene éxito, tendrá un impacto positivo en la organización el próximo otoño de la Exposición Universal que el emirato, que ha gastado 8.200 millones de dólares en el evento que tuvo que aplazar en 2020.

Pero la apuesta es arriesgada, estima el especialista, porque una segunda ola de Covid-19 socavaría esta estrategia. Para salir adelante, el emirato debe permanecer “abierto y conectado, pero sobre todo mantener el control sobre el Covid-19”, añade Livermore.

Entre tanto, la aerolínea de Dubái, Emirates, la más importante de Oriente Medio, ha reanudado gran parte de sus enlaces en todo el mundo. El aeropuerto de Dubái recibió, según estadísticas oficiales, medio millón de viajeros durante la primera semana de enero.

Con información de AFP

ndr