Trump cede y frena todos los Boeing 737 MAX

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Emite orden de prohibición de emergencia por seguridad; Canadá anunció la decisión de cerrar su espacio aéreo “inmediatamente” y “hasta nuevo aviso”

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Washington, EE.UU.- Donald Trump sucumbió finalmente a la presión y anunció ayer un plan para dejar en tierra a todos los Boeing 737 MAX, uniéndose al consenso internacional sobre este nuevo avión del fabricante estadounidense, después de dos accidentes en menos de cinco meses.

“Emitiremos una orden de prohibición de emergencia respecto a todos los vuelos de los 737 MAX 8 y 737 MAX 9”, dijo Trump a periodistas en la Casa Blanca. “La seguridad de los estadounidenses y de todos los pasajeros es nuestra principal prioridad”.

El accidente aéreo de Ethiopian Airlines el domingo, en el que murieron 157 personas de 35 nacionalidades, es el segundo en menos de cinco meses del Boeing 737 MAX 8. El anterior, también poco después del despegue, involucró a un 737 MAX 8 de la compañía indonesia Lion Air, causando 189 muertos en octubre.

Tras el nuevo accidente, Australia, China, India, la Unión Europea y otros países cerraron su espacio aéreo al avión, mientras numerosas aerolíneas inmovilizaron su flota de estos modelos.

En América Latina, Chile, México, Panamá y Costa Rica prohibieron operar en suelo nacional los Boeing 737 MAX 8, mientras que la aerolínea panameña Copa fue la última en anunciar la suspensión temporal de sus vuelos hasta que se conozcan las causas del accidente en Etiopía.

El presidente de Boeing, Dennis Muilenburg, dijo que continuaba teniendo una “confianza total en la seguridad del 737 MAX”, y agregó que la recomendación de inmovilizar temporalmente esta flota de aviones fue iniciativa del fabricante para tranquilizar al público general.

La decisión de dejar en tierra los Boeing 737 MAX está justificada por nuevos datos, anunció la Administración Federal de la Aviación (FAA) de Estados Unidos.

“Tomé esa decisión (…) con total independencia”, aseguró Dan Elwell, jefe interino de la FAA a la cadena CNBC, asegurando que no estaba siendo presionado.

La medida de Trump siguió a la de Canadá, que hasta ayer había sido el único país que acompañó a Estados Unidos en su negativa a suspender los vuelos de este modelo de avión.

El gobierno canadiense anunció la decisión de cerrar su espacio aéreo “inmediatamente” y “hasta nuevo aviso”, al recopilar nueva información que sugiere que la tragedia de Adís Abeba tiene similitudes con el accidente de otro MAX 8 de la compañía indonesia Lion Air.

Los expertos compararon el perfil de los dos vuelos y encontraron “paralelos” en sus trayectorias y “variaciones” que “superan un umbral de similitud en cuanto a las posibles causas del accidente en Etiopía”.

Los primeros elementos de la investigación del accidente de Lion Air involucraron una falla en el sistema de estabilización de vuelo MCAS (Maneuvering Characteristics Augmentation System). El MCAS es un sistema que fue diseñado específicamente para el 737 MAX, que tiene motores más pesados que los 737 de la generación anterior.

Varios pilotos estadounidenses informaron en octubre y noviembre, en una base de datos anónima de la NASA, haber experimentado un mal funcionamiento del MCAS. Sin embargo, dijeron que pudieron evitar un accidente porque habían sido informados y capacitados para hacer frente a este posible incidente.

Como en el caso de Lion Air, la caída del Boeing de Ethiopian Airlines ocurrió poco después del despegue y los aparatos experimentaron subidas y bajadas irregulares justo después de despegar.

Cajas negras y duelo

Todos los ojos están ahora fijos en las dos cajas negras del avión, las únicas capaces de entregar una secuencia precisa de los eventos. Encontradas el lunes, hoy serán enviadas a la Agencia de Investigaciones y Análisis (BEA) francesa para ser analizadas. Estas cajas contienen por ejemplo los parámetros de vuelo y las conversaciones y alarmas de la cabina del piloto. La interpretación de estos datos requiere de mucha experiencia. En Etiopía, allegados de las víctimas del vuelo que iba de Adís Abeba a Nairobi fueron llevados al lugar del accidente, en un sitio situado 60 kilómetros al sudeste de la capital etíope. El aparato fue destruido por el impacto, dejando un impresionante cráter en la tierra.