Redacción

Ciudad de México.- Las órdenes de aprehensión por tráfico de armas en contra del capo Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, del exsecretario de Seguridad Pública Genaro García Luna, de Luis Cárdenas Palomino, uno de los principales mandos de la extinta Policía Federal, así como de otras cuatro personas por su participación en el operativo ‘Rápido y Furioso’ son para especialistas “un show mediático y sensacionalista” por parte de Fiscalía General de la República (FGR), dependencia a cargo de Alejandro Gertz Manero.

Guadalupe Correa, profesora asociada en la Universidad de George Mason en Virginia, Estados Unidos, explicó para Sin Embargo que la narrativa que dio la FGR sobre las órdenes de aprehensión “cambia sustancialmente la versión que se tenía sobre el operativo”, lo cual, “deja muchas dudas sobre el tema y se presta a ser poco creíble”.

Lee también: AMLO: Desconoce información sobre “Rápido y Furioso”, es tema de la FGR

“En la primera versión de ‘Rápido y Furioso’ se relacionaban directamente a los funcionarios estadounidenses porque no había informado al Gobierno mexicano que habían introducido las armas. Ese fue el escándalo: que EU llevó a México armas que irónicamente terminaron matando (además de miles) a su propia gente (…) ¿por qué ahora ‘El Chapo’ se vuelve la pieza estelar?, ¿por qué la FGR no nos explica por qué ahora tenemos a un nuevo personaje?, ¿por qué no nos dice cómo llegaron esas armas a los Zetas?”, cuestionó.

A la par que el profesor Ramón Celaya, especialista en seguridad y derecho penal, sentenció: “es más un asunto mediático, es un asunto político y sensacionalista porque realmente no persiguen primero la justicia por el hecho cometido, pero también es que pareciera que está un poco desviado del tema”.

Los claroscuros de las órdenes

En la entrevista, ambos destacan que si bien las peticiones cierran el cerco y hacen menos creíble que el expresidente Felipe Calderón Hinojosa desconocía estos nexos, las órdenes se presentan en un momento de presión mediática y presión política contra la Fiscalía y su titular.

Y es que el conocimiento de Felipe Calderón sobre el flujo de armas ha quedado documentado y expuesto en varias ocasiones, incluyendo la publicación de la revista Proceso que reveló documentos clasificados como “sensibles” por parte de autoridades mexicanas y estadounidenses que “confirman que el exmandatario “supo del tráfico ilegal de armamento —autorizado y supervisado por Estados Unidos— a México”.

“Los expedientes exhiben bitácoras realizadas a partir de enero de 2007 y confirman que el entonces Presidente Felipe Calderón siempre estuvo al tanto del tráfico ilegal de armas a México, autorizado y supervisado por Estados Unidos”, detalló el periodista J. Jesús Esquivel en el texto “Un contrabando muy bien monitoreado”, donde también asegura que los informes mexicanos daban cuenta que se conocían perfectamente las rutas del trasiego.

Ramón Celaya explicó que esas órdenes de la FGR están desviadas de los actores principales de ‘Rápido y Furioso’ y son incongruentes porque las imputaciones están basadas en un delito de omisión, es decir, que no acusa directamente a los funcionarios mexicanos de tráfico de armas —porque ellos no las contrabandearon— sino que los acusa por no impedir o evitar que las autoridades de Estados Unidos pudieran traficar estas armas.

Las órdenes de captura, además, se dan ocho meses después de que el Gobierno de México solicitara a la Embajada de Estados Unidos en este país, la información relacionada con el operativo, a fin de conocer si las autoridades mexicanas estaban informadas sobre la intromisión de más de 2 mil 500 armas de fuego a territorio nacional, entre los años 2006 al 2011.

Más información: FGR gira órdenes de aprehensión por caso ‘Rápido y Furioso’

Fue el 8 de mayo de 2021 cuando el presidente López Obrador ordenó al canciller Marcelo Ebrard Casaubon enviar una nota diplomática para pedir informes sobre esta operación, después que Felipe Calderón Hinojosa aseguró, en un tuit, que nunca estuvo enterado.

Dos meses después, el 8 de julio el Embajador de Estados Unidos en México, Christopher Landau, le informó a la periodista Dolia Estévez que su país ya había contestado al Gobierno mexicano la nota diplomática en donde solicita información sobre el operativo ‘Rápido y Furioso’.

Hay más

Foto: Especial

Pero ‘Rápido y Furioso’ no fue el único proyecto del trasiego vigilado de armas por parte de Estados Unidos, y el Gobierno mexicano en su momento no lo desconocía, según documentos que la periodista Dolia Estévez reveló en mayo del año pasado.

Eduardo Medina Mora, exprocurador en el sexenio de Felipe Calderón y exministro de la Corte hasta el año 2019, fue informado por la ATF “sobre entregas controladas” de armas desde 2007, ya que envió al exfuncionario Carlos Fernando Luque Ordóñez como agregado de la extinta PGR en Phoenix para coordinar el proyecto “Gunrunner”, iniciado en 2006.

El documento ‘Reunión del Procurador General Mukasey con el Procurador Medina Mora’ destaca una cita donde se señala que la oficina de la ATF trabajó en conjunto con México “en el primer intento por tener una entrega vigilada de armas que eran contrabandeadas a México por grandes traficantes de armas”. Además, se revela que mientras los primeros intentos de entregas controladas no tuvieron éxito las investigaciones prosiguieron.

Te puede interesar: Gertz en la mira: 4 carpetas vs. Santiago Nieto y un largo historial de hostigar al poder

Además, en la investigación SEIDO/UEITA-SON/0000306/2020, el expresidente Felipe Calderón también es señalado por parte de la Fiscalía y consideró que el hilo conductor que podría llevar al exmandatario, al menos en el caso ‘Rápido y Furioso’, más que tener que ver con Genaro García Luna, sería si lograran imputarle o demostrar que Medina Mora tenía conocimiento de esta operación, que fue la derivación de un primer operativo llamado ‘Gun-runner’.

Es en este sentido en que los especialistas consideran que si se buscara en realidad ir por la justicia, las órdenes de aprehensión estarían giradas principalmente contra el exprocurador Eduardo Medina Mora y Carlos Fernando Luque Ordóñez.

Con información de Sin Embargo, lee su versión AQUÍ

ac