Nayeli García

Irapuato.- “Tenemos mucho trabajo y son muchos cuerpos”, fue la explicación que la Fiscalía General del Estado (FGE) le dio a los familiares de Rafael ante la demora de más de 11 meses de haber encontrado su cuerpo sin vida en una fosa clandestina y tras perder el ADN cuatro veces.

“La gente llora por sus desaparecidos, esto es real no es una ficción, es lo que no entienden que la gente está llorando”, señaló Elizabeth hermana de Rafael quien está tarde se plantó en la Agencia Especializada en Homicidios hasta que cumplimentar el papeleo y poder llevarse consigo a su hermano, quién desapareció el 29 de agosto del año pasado y fue uno de los ocho cuerpos encontrados en una fosa clandestina el 11 de diciembre del 2019 en San Antonio El Rico.

El miércoles de la semana pasada que los familiares de Rafael fueron avisados por la fiscalía que habían encontrado a su hermano sin vida, por lo que Elizabeth viajó de Estados Unidos para enfrentarse con la burocracia y la falta de trabajo de la fiscalía, por lo que incluso interpusieron una denuncia ante Derechos Humanos por el trato recibido por parte de los agentes del Ministerio Público.

Y es que la familia de Rafael quiere respuestas y no las obtiene. Pues fue un año y medio de buscar a Rafael, de entregar pruebas y ver qué la investigación no avanzaba; de llorar en un altar, pero manteniendo la esperanza de que Rafael siguiera con vida, de recibir quizá una llamada pidiendo rescate, pero fue una llamada que nunca llegó.

Recordó que fue el 29 de agosto del 2019 que hombres armados entraron a la casa de Rafael en Silao, lo golpearon y se lo llevaron a la fuerza, desde entonces no supieron nada de él y empezó su lucha por encontrarlo.

Primero, les dijeron que la denuncia no podía levantarse hasta que pasarán 72 horas para considerarlo desaparecido, después para el aseguramiento de pruebas: se llevaron ropa con sangre, se llevaron objetos personales pero no se quisieron llevar los palos y armas blancas con las que lo golpearon, que porque no podían obtener el ADN de éstos objetos.

Tres meses después cuando hablaron para saber cómo iba la investigación, les dijeron que no había carpeta abierta y que habían perdido el ADN recabado en el lugar, por lo que Elizabeth tuvo que viajar otra vez de Estados Unidos para iniciar el procedimiento otra vez y así siguió el calvario, entregando muestras que porque el ADN solo se podía comparar con un solo cuerpo.

“Tenían ADN de la ropa con sangre que se llevaron, tenían videos de las cámaras de seguridad y no hicieron bien su trabajo, cómo es posible que una muestra solo se pueda comparar con un sólo cuerpo”, cuestionó Elizabeth.

La semana pasada cuando fue identificado, les comentaron que sería dentro de dos meses que se podrían llevar el cuerpo, pues tenían mucho trabajo y el proceso de exhumación del Panteón Municipal iba a demorar.

Con apoyo del colectivo ‘A Tu Encuentro’ y ‘Sembrando comunidad’ lograron presionar a los agentes del Ministerio Público y tras amenazar con hacer un plantón hasta que les entregaran el cuerpo, este martes les confirmaron que se podrían llevar el cuerpo de Rafael.

Su hermana compartió que será llevado a Guadalajara, Jalisco de dónde son originarios; pero señaló que aún esperan justicia para Rafael y saber quiénes lo asesinaron y por qué lo hicieron, por lo que aunque ya pueden llorar un cuerpo aún queda el vacío de la impunidad.

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SZ