Luz Zárate

Celaya.- Durante todo el presente año, la Presa Ignacio Allende se había mantenido en un 15% de su capacidad de almacenaje, pero con las lluvias de las últimas semanas por fin ha subido a un 48% de su Nivel de Almacenamiento Máximo Ordinario (NAMO).

En toda una década, la Presa Ignacio Allende no había tenido tan poco almacenaje de agua, el año pasado se mantuvo en alrededor de un 23 % de su capacidad y fue disminuyendo al paso de los meses. En enero y febrero del presente año se había mantenido entre un 15 y un 16%, hasta junio que llegó a un 23%. 

Según datos del Sistema Nacional de Información del Agua de la CONAGUA, en el Monitoreo de las Principales Presas de México, la Presa Ignacio Allende tiene un nivel de almacenamiento de 60.639 millones de metros cúbicos (60.639 hm3), que corresponde a un 48%  respecto al NAMO.

Y aunque el nivel de almacenamiento ha incrementado, aún es bajo a comparación de su capacidad máxima que es de 125 millones de metros cúbicos (125.120 hm3), sin embargo a comparación de los niveles presentados el año pasado ya aumentó el doble.

En junio llevaba un almacenaje de 28.9 millones de metros cúbicos, que equivale al 23 % del almacenamiento total en el rango ordinario; actualmente lleva 60.639 millones de metros cúbicos.

En riesgo

Cabe recordar que en el 2018, la presa Ignacio Allende estuvo a punto de desbordarse por lo que la desfogaron por la gran cantidad de agua que tenía, lo que provocó la inundación de varias comunidades de la zona sur de Celaya y de Comonfort, incluso de la planta automotriz Honda, que tuvo que parar labores varias semanas.

En el 2019, la sequía generó que su almacenaje fuera de los más bajos de los últimos años, pero en el 2020 disminuyó hasta el 15%, cuyo almacenaje no se había presentado en la última década. Y en consecuencia y por la poca agua que llevaba, se cancelaron los dos ciclos agrícolas de algunas regiones de San Miguel de Allende. Comonfort y Celaya.

Por otro lado, a finales de enero de este año la presa Allende tuvo un nivel histórico de 16% de su capacidad, lo que representó un riesgo para las personas que viven de la pesca y para los agricultores que dependen de sus aguas.