“Lo que acaban de hacer con las listas pluris (del PRI) en Guanajuato al darle la primera a la delegada potosina es un atraco bestial”

Francisco Arroyo Vieyra

Vaya chamaqueada la que recetó el CEN del PRI a quienes se rebelaron en redes contra la lista de plurinominales locales que colocó en primer lugar a Ruth Tiscareño y que significó una auténtica burla a lo que queda de dignidad de este partido.

Alejandro Arias Ávila, secretario general tricolor y Yulma Rocha en el número 3 y ahora más que nunca, en la cuerda floja porque quién sabe si le alcancen los votos al PRI para alcanzar tres plurinominales en la siguiente legislatura.

Luego de que se filtrara la lista a finales de la semana pasada, el CEN la dejó en suspenso e hizo creer que podía haber ajustes y que el rechazo generalizado a Tiscareño sería suficiente para tirarla. Y al final, la finta parece resultarle para cumplir el trámite y registrarla ante el IEEG.

Lo que no podrán evitar ahora son las impugnaciones ante tribunales por la presunta inelegibilidad de la potosina (aunque quienes la respaldan dicen que cumple los requisitos).

El panorama que queda del PRI es desolador. Porque ahora cobran más sustento las leyendas de los arreglos del líder nacional ‘Alito’ Moreno con el PAN. Y Alejandro Arias Ávila la vuelve a hacer; regresó con la venia y apoyo de Yulma Rocha al protagonismo, le dio la espalda a la irapuatense para hacer alianza con Tiscareño y salir ganón. El desplome tricolor se ve venir y ni siquiera la pluri de Yulma está segura. Espérese a las renuncias y más fuego amigo.

Suele suceder con el partido Verde. Antes, en su alianza nacional con el PRI y ahora con Morena. En Guanajuato siempre han intentado una actitud digna para no aparecer entregados o alineados al PRI en su momento y ahora con Morena.

Generalmente les dio resultado en el sexenio anterior porque mantuvieron la vertical y la independencia en Guanajuato. En León en lo particular marcaron la pauta y el PRI bailó al son que tocaron. En 2009, cuando rechazaron la alianza con el tricolor en el primer lance de Bárbara Botello por la alcaldía y en el segundo cuando impusieron condiciones en planilla y reparto de cargos, explotando al máximo su limitada aportación.

En lo estatal, rechazaron en varios momentos, las coaliciones automáticas desde que Wintilo les minimizaba como ‘un tucancito’, hasta la decadencia con Gerardo Sánchez García.

Y ahora con Morena lo vuelven a hacer. El Verde en Guanajuato parece tener como una de sus premisas tanto en lo legislativo como en el trámite de campaña que no van con Morena desde ninguna perspectiva.

El jueves se sumaron en el pleno del Congreso local al exhorto propuesto por el PAN para que no se utilice en Salamanca el combustóleo para evitar los altos niveles de contaminación en la región.

En lo electoral fueron los primeros que denunciaron públicamente que Ricardo Sheffield inició campaña antes de la autorización del IEEG y de manera más concreta, en los últimos días, el representante ante el INE en Guanajuato,  Chistopher González Navarro, se lanzó contra Ricardo Sheffield a quien corresponsabilizó como exalcalde de la pérdida del estadio.

El también secretario de comunicación del comité estatal del Verde cuestionó a Sheffield Padilla quien en los últimos días en campaña, ha cuestionado que el gobierno de Diego Sinhue Rodríguez Vallejo quiera destinar 500 millones de pesos a comprar el estadio a Roberto Zermeño y Héctor González en lugar de destinarlo a otras acciones prioritarias.

“Mientes Sheffield. En tu gobierno hiciste montón de permutas de áreas de donación, se las quitaste a los colonos. ¿Quieres esclarecer? Acláranos el dinero que gastaste para contratación de abogados que perdieron el estadio.

Se te olvida que fuiste panista y que fuiste presidente”, escribió.

El candidato de Morena, le respondió que ya había aclarado muchas veces el tema del estadio.

“El que sabe perfectamente y dejó que se perdiera fue el ahora gobernador Diego Sinhue”, repuso Sheffield quien en días anteriores cuestionó con dureza a la Fiscalía se Guanajuato y a su titular.

González Navarro le recordó a Sheffield que antes incluso había culpado al gobierno de Bárbara Botello de la pérdida del estadio. “Negligencia dolosa”, lo calificó entonces, Sheffield.

El del Verde le escribió al expanista que en la administración barbarista participó su coordinador de campaña, Eugenio Martínez y le pregunta: “Él (Eugenio), también recibió moche”.

“Ni las maestrías ni los doctorados te obligan a saber los alcances de un Ayuntamiento pero eres candidato a regidor; piensa lo que dijiste, te doy chance de que lo borres o después te podría decir en qué áreas se llevan esos temas”, repuso Martínez Vega.

No es esto, un asunto anecdótico sino una pequeña muestra de la pugna que nace. La compra del Estadio León se iba a convertir en un tema de campaña.

Pero además, la otra evidencia. Por una razón, primero, de simples matemáticas, partidos como el Verde y ya veremos si PRI y MC cuestionan más al candidato de Morena que a la del PAN, Alejandra Gutiérrez.

Es lógico. Sheffield va en segundo lugar en intención de voto y para llegar al uno hay que tumbar al 2. El Verde actúa en consecuencia.

Que el Verde engorda el caldo al PAN, sin ninguna duda. Que lo haga de manera ventajosa o en una alianza inconfesable, habría que ver.

Las teorías del complot estarán a la orden del día pero no hay duda que el más beneficiado sería el partido en el poder que no tiene que mover un dedo para atacar a su exmilitante. La chamba la hacen los otros partidos.

El Verde mientras tanto, no será la última vez que navega con una bandera en Guanajuato donde le tunde a Morena y otra a nivel nacional donde un senador se pone de tapete para que el presidente López Obrador aseste un nuevo golpe a la autonomía del Poder Judicial.

Lamentable la negativa de los novatos diputados del PAN que ahora integran la comisión de Derechos Humanos en el Congreso del Estado que rechazaron atender la petición de la diputada de Morena, Magdalena Rosales quien pidió la comparecencia del procurador Estatal de los Derechos Humanos Vicente Esqueda Méndez para explicar su informe entregado al Congreso hace unos días.

Novatos porque hubo en varios momentos se resbalaron los suplentes panistas para conducir la aplanadora que les ordenaron.

El PAN se resistió a que Esqueda fuera a platicar con los diputados del estado en el que encuentra los derechos humanos. Acaba de entrar y no tiene nada que perder pero así es el PAN cuando se pone irreflexivo y mayoritea sin razón.

Ahora parece que el ombudsperson los invitará a platicar a sus instalaciones. El desplante del PAN ahí queda como un botón más de la soberbia de las mayorías.

SANTIAGO GARCÍA: LA HUMILLANTE SALIDA

Sin candidatura y en plena campaña, hace exactamente tres años, Santiago García López se iba por la puerta trasera de la dirigencia estatal del PRI.

Era una muestra más de la inestabilidad permanente del priismo pues cuatro años antes, el líder del sindicato de trabajadores de la ex Semarnat había ganado contundentemente la elección a Alejandro Lara Rodríguez, el representante de la corriente arroyista.

Solitario, sin siquiera ser acompañado (porque hace mucho se distanció de ella) por quien fue su secretaria general Luz María Ramírez, mucho menos por su padrino, el entonces candidato a la gubernatura Gerardo Sánchez García cuya presencia le hubiese dado un toque de solidaridad con uno de los suyos.

Y se fue por la puerta de atrás porque en algún momento justificó que no haya obtenido una candidatura a un puesto de elección popular a su deseo era concentrarse por completo a la tarea de encabezar las campañas del PRI.

Y hoy, tenemos a los integrantes de la dirigencia priista, Ruth Tiscareño y Alejandro Arias, en lugar de estar enfocados en la preparación de las campañas y en la revitalización del PRI, protagonizando el numerito en turno del tricolor.

Litigando algunas de las posiciones seguras que tiene el tricolor en lugar de predicar con el ejemplo y empujar a un PRI que enfrenta una elección con las peores expectativas de los últimos años.

Arias Ávila era hace tres años uno de los principales críticos de la dirigencia estatal y del grupo dominante en turno pero los priistas siempre están dispuestos a superar las barbaridades de sus antecesores y hundir más al partido.

Santiago García ganó sorpresivamente en 2014 una elección que terminó con la hegemonía arroyista y en 2015 entregó pésimos resultados electorales. Y hoy, la dirigencia en turno del tricolor parece ir en ruta de desplome. Porque siempre se puede estar peor.

MORENA SOBA CHIPOTES Y REPARTE PASTEL

Contra lo esperado, Morena en Guanajuato finalmente sobó chipotes y repartió las pluris locales para dejar satisfechos a varias tribus, menos a la cabeza del grupo que había arrasado con candidaturas y planillas para los Ayuntamiento: Ernesto Prieto Gallardo.

En Morena la candidata 1 en las pluris locales será la exdirigente estatal Alma Alcaraz; el 2 será el académico, exdirigente del PRD leonés y esposo de la senadora Martha Lucía Micher Camarena, David Martínez y la 3, la hasta ahora desconocida funcionaria federal, cercana al superdelegado Mauricio Hernández Núñez, Hades Aguilar, esta última originaria de Sonora, hermana del diputado federal sonorense Heriberto Aguilar.

Prieto Gallardo queda marginado de los lugares privilegiados y queda en la 4 que ya sabemos, se convierte en la 7 porque después de ubicar a los 3 primeros pluris, los que siguen son los 3 mejores segundos lugares del partido en diputaciones locales.

No se puede entender cómo es que quien presume haber ganado la mayoría de posiciones como grupo en Guanajuato, resulta que queda en una posición lejana y nada segura de llegar.

Lo de Prieto solo se puede explicar como la preparación de Morena para una decisión que pondría en riesgo al propio Prieto y el cumplimiento de los estatutos que no permiten tener dos cargos al mismo tiempo: Prieto sería diputado local y dirigente estatal al mismo tiempo.

Es por esa razón que ahora solicita licencia. La pregunta es qué sentido tiene pues ponerlo en una posición que lo demerita en el nivel, a menos que sea para prevenir cualquier salida de la dirigencia estatal y tenerle un cargo a buen resguardo.

Los morenistas salen con la vacilada de que todo se resolvió en una tómbola. Alma Alcaraz podrá ya no sentirse con las manos vacías tras entregar la dirigencia a Prieto aunque no sabemos por cuánto tiempo. El superdelegado demuestra su poder, sin hacer ruido aunque seguramente las mujeres morenistas de Guanajuato reclamarán si no hay en Guanajuato capacidad y méritos para una pluri. Donde quiera se cuecen habas.