Gilberto Navarro

Guanajuato.- El tratamiento que se le dio al caso de ‘El Arañazo’, es muestra de que cualquier particular puede hacer obras sin permiso en terrenos protegidos, simplemente pagando una multa, razón por la cual se debe de poner candados por medio de los usos de suelo.

Así lo consideró, Yann Godbert, representante de la asociación ambientalista ‘Colibríes de Guanajuato’, quienes desde que se descubrió el camino construido de manera clandestina en el Cerro detrás del Congreso del Estado, se han reprochado el daño ecológico que causó la obra.

El activista señaló que, es preocupante, que en el desplegado que se emitió por el gobierno municipal, en ningún momento se mencione la situación del uso de suelo que presenta el terreno en mención.

“En ningún momento el alcalde mencionó el uso de suelo, la única referencia normativa que se mencionó es un decreto de 1963, que tiene que ver con el acceso a predios, lo que sigo investigando es la compatibilidad de abrir una calle en una zona que tiene un uso de suelo determinado y vigente en el POT 2012, es una zona de conservación ecológica, una cosa es tener predios y otra cosa lo que puedes hacer sobre ese suelo, no hay compatibilidad para hacer una extensión de la calle, con el uso de suelo”.

En este sentido, consideró que las consideraciones del ‘El Arañazo’ es muestra de que cualquier persona puede hacer obras sin permiso y solamente pagar una multa y regularizarlas.

“Eso es lo que viene pasando, no es nuevo, pero ahí el caso, porque abres un camino de 400 metros para acceder a tus predios, para que quieres tener acceso si el uso de suelo dice que no puedes construir nada, es de sentido común, viendo lo que se ha hecho, hacer un daño ambiental, brincarse la ley y después vemos como le hacemos, es un mensaje a que se sigan dando estos casos”.

Otra de las consideraciones del ambientalista, fue el monto de la multa, la cual fue de 12 mil pesos, pero no se consideró que el particular tenga que resarcir el daño que causó en el ambiente, principalmente al considerar que, no existe un reglamento ambiental en el municipio.

“En que se van a basar si no hay reglamento, cortar un árbol o cortar dos y medio es lo mismo, queremos saber qué medidas proactivas van a hacer, queremos saber porque no se clausuró la obra, si se clausuró el camino de Las Lechugillas, porque aquí no lo hicieron

Finalmente, aclaró que, ante este tema, las organizaciones civiles, ambientalistas y ecologistas, siguen unidas y que “que los intentos de división por parte del Presidente o de cualquier partido u autoridad serán en vano”.