RECONFIRMACIÓN. Roy Campos, director de la empresa Consulta Mitofsky publicó el pasado martes un tuit en el que detalla los distritos federales donde mayor porcentaje de votos lograron Morena, PAN y PRI en las pasadas elecciones de 6 de junio y llama la atención que en el top 10 del PAN, están cuatro de los 15 distritos federales de Guanajuato, todos ellos de León.

EL MEJOR. De los diez distritos federales panistas con más alto porcentaje de votación, el distrito III de León -que ganó Fernando Torres Graciano- sigue siendo el mejor de todos. Ahí el blanquiazul obtuvo el 66.1 de los sufragios, dos de cada tres. En segundo aparece la alcaldía de Benito Juárez de la Ciudad de México, con 61.9% y enseguida el distrito VI de Chihuahua con el 60.9%.

EL DOS. Y en el cuarto distrito federal con porcentaje más alto, ganado por un panista aparece el VI, también de León, con Ana Esquivel Arrona que logró el 59.8% de la votación. En el cinco aparece el distrito I de Santa Catarina, Nuevo León con 59.4% y en el seis, el III de Aguascalientes con 58.1%.

TRES Y CUATRO. Enseguida, en los lugares siete y ocho están, el V leonés donde ganó Ector Jaime Ramírez Barba, que logró el 57.2% de los sufragios y el XI en el que contendió Jorge Espadas Galván y ganó con el 56.2% del total de los votos emitidos.

ARRIBA. El lugar nueve de los panistas fue el IV en Santiago de Querétaro, con el 54.5% y el IV, pero de San Nicolás de los Garza, Nuevo León con el 50.5% de los votos. De hecho, el porcentaje con el que ganó Torres Graciano en León supera al mejor de Morena que fue el IV de Villahermosa, Tabasco, estado natal del presidente en el que el ganador obtuvo 65.2%.

MORENOS. De hecho, Tabasco es para Morena y López Obrador lo que Guanajuato es para el PAN. Los lugares tres (también Villahermosa), cuatro (Macuspana), cinco (Comalcalco) y ocho (Heroica Cárdenas) también son de esa entidad. Iztapalapa es segundo, Salina Cruz el sexto, Coatzacoalcos el noveno y Matamoros el décimo. Quizá el más sorprendente es el sexto, Tijuana Baja California.

ALGO ES ALGO. Y en el caso del PRI, aún en su debilidad, sigue teniendo en Coahuila su gran fortaleza porque de ahí son cinco de los diez distritos más fuertes. El dato llamativo es que en ninguno de los casos supera el 50% de los votos pues en el distrito IV de Saltillo, lograron el 49.9% de los sufragios.

LA DEL ESTRIBO…

Hace unos días, el consejo directivo de Coparmex León se reunió con la alcaldesa electa Alejandra Gutiérrez y entre los temas que abordaron estuvo el del Consejo Rector de Consejos Ciudadanos que va a implementar la diputada con licencia.

Tal parece que los integrantes del sindicato patronal andan preocupados por las facultades que tendrá ese consejo. No vaya a ser que les reste influencia y poder como los ‘Juan Camaney’ que son para hacer y deshacer en la forma en la que operan actualmente esas instancias ciudadanas.

Y mire que uno de sus socios más conocidos, Arturo Sánchez Castellanos, será síndico del siguiente Ayuntamiento. Ni eso los tranquiliza de que vayan a sacudir sus poderes fácticos.

DANIEL CAMPOS: EL REGRESO TRAS EL EXILIO

Todo parece indicar que el cierre del trienio de Héctor López Santillana, representará el fin del castigo para Daniel Campos Lango, exdiputado local y exdirector de Desarrollo Social en el primer trienio del munícipe leonés quien se volvió un problema para el todavía alcalde, justo hace cuatro años.

“Director, no se equivoque, los ciudadanos de León por encima de cualquier político o partido político”, le escribió el pasado viernes el entonces regidor del PAN, José Luis Manrique en su cuenta de Twitter a Campos Lango, luego de que el funcionario más cuestionado de la administración de Héctor López Santillana dijera que, antes que a nadie le debe rendir cuentas a su jefe -el alcalde- sobre su trabajo.

Lo anterior, luego de que los regidores de PRI y Verde solicitaron nuevamente su remoción del cargo. Campos Lango no tenía gobierno y se subía al ring con todos.

A su conveniencia, reconocía a López Santillana como su jefe. En el PAN corría en radiopasillo de que en cada obra lo que hacía era promoción de sí mismo, como si estuviera repartiendo dinero de su bolsa.

Era el consentido de Diego Sinhué Rodríguez Vallejo. Campos Lango era un gallito de pelea que no rehuía ninguna reyerta. Y fue por esa razón por la que López Santillana ya no lo incluyó en su equipo en este trienio. Había incompatibilidad de caracteres.

Finalmente, Jared González -esposa de Campos Lango- permaneció en el cabildo mientras este último se iba al exilio obligado durante todo el trienio a la espera de tiempos mejores que muy pronto llegaron.

Porque fue el propio Campos Lango el que hace unos años destapó las intenciones de Alejandra Gutiérrez de ser candidata de su partido a la presidencia municipal. En aquel momento los panistas tenían el trauma de que tras el fracaso de Bárbara Botello, el “problema” era poner una mujer candidata en la boleta.

Y hoy, a cuatro años de distancia, desterrado de la burocracia por Héctor López Santillana, Campos Lango se apresta a volver al redil. La precandidata que destapó será alcaldesa y su padrino y protector es gobernador.

LA AUSTERIDAD DIEGUISTA: ¿Y ASÍ VAN A RESCATAR EL ESTADIO?

¿Se imagina usted qué hubiera pasado si prospera en León la iniciativa del gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo de que el Ayuntamiento aceptara la propuesta para comprar el estadio León a Roberto Zermeño y Héctor González?

Más de 500 millones de pesos -que es lo que se estima piden ambos personajes por el inmueble- se habrían erogado.

¿Se hubiese atrevido el gobierno de Diego Sinhue a plantear este esquema de austeridad que incluye desaparecer tres subsecretarías y deshacerse de la guardería del DIF estatal que cuesta 14 millones de pesos al año?

Lo planteamos de otra manera, porque el hecho de que el cabildo que encabeza Héctor López Santillana no lo haya aceptado por la oposición expresa de algunos ediles panistas, como Leticia Villegas Nava, no significa que la propuesta esté desechada.

Bien puede retomarla el gobernador para hacerla al siguiente Ayuntamiento que encabezará Alejandra Gutiérrez o bien, la propia Gutiérrez Campos para materializarla directamente en su cabildo y ejecutarla con recursos municipales.

La pregunta es, ¿cómo el gobierno estatal o el municipal de León van a justificar una erogación de 500 millones de pesos para rescatar un inmueble (perdido por pifias del secretario de Ayuntamiento leonés), mientras los recortes alcanzan una guardería que representa una alternativa para algunas madres y el empleo para quienes ahí laboran?

Para ir al grano, con los detalles del recorte anunciado por Diego Sinhue -aún no suficientemente detallado- las propias autoridades panistas se echan la soga al cuello si intentan otra vez poner dinero público para rescatar ese estadio.

Y habrá argumentos de peso como evitar que el inmueble se venda a empresarios que busquen otros intereses distintos a los que la autoridad tiene para compaginar el estadio con el polígono de la Feria, Explora, Poliforum y el Forum Cultural, pero en una época de castigo de recursos federales hacia Guanajuato y en la que se pregona austeridad y eficacia, no hay manera de justificar que se va a comprar un estadio para evitar que se lo quede cualquiera y desvié la vocación de ese predio.

Así que, si Diego Sinhue se mantiene en lo dicho y apuesta por esa compra, la polémica está garantizada. Te quejas de que el gobierno federal no te da dinero, pero pagas cientos de millones a un particular que presiona para vender un inmueble de 500 millones. Eso no suena muy congruente a la hora de tundir al gobierno federal.

Y ojo, en todo esto falta ver la posición que asumirá en su momento Grupo Pachuca porque el gobierno tratará de evitar que Zermeño le venda a un empresario ajeno al interés público y el proyecto que hay para ese polígono. ¿De dónde va a sacar los dineros la autoridad o cómo va a justificarlo?

¿Qué tanto presionarán y/o chantajearán Zermeño y González para lograr su cometido de vender rápido? ¿Qué tanto lo hará Grupo Pachuca que requiere una sede para el Club León que está en riesgo con un pleito que no tarda en revivir?

El gobierno dieguista y el de Alejandra Gutiérrez a partir del 10 de octubre tendrán que echarse ese trompo a la uña.