Ana Ojeda

San Francisco del Rincón.- Salvador Castro Saldaña, agricultor de la comunidad del Pirul en Manuel Doblado, quien siembra maíz y garbanza, sale a vender cada día su producción con el pensamiento que el campo es la esperanza de reactivación, aunque enfrentan dificultades para llegar al consumo.

Este año hubo poca agua de temporada, al maíz le hizo mucha falta; pero el temporal fue bueno para la garbanza que no requiere de mucha cantidad de agua para tener el fruto, creció parejita; mientras con la cebolla es otra historia, porque tiene gran pujanza actualmente en el campo, pudiera ser que hubo menos producción en otros lados, el hecho es que se está vendiendo muy bien”, relató.

El maíz lo están preparando en su mayoría para trillarlo en pocos días y llevarlo a vender. El precio no es bueno, sigue estando bajo, anda cerca de los 4 mil 800 pesos la tonelada o casi llegado a los 5 mil pesos, precio de compra que sigue siendo bajo en comparación con lo que se debe invertirse en la producción, pues los insumos como fertilizantes andan valiendo más de 8 mil pesos.

“El campo es la garantía para toda persona, de ahí sale para comer a todos, pero parece que la gente no trae dinero, o algo pasó además de la enfermedad del Covid, la gente no se está moviendo, en otras temporadas al medio día terminaba de vender los manojos de garbanza a las 10 de la mañana, ahora a da la 1 de la tarde y yo sigo en la espera de clientes”, expuso.

Como sea ya cuenta con clientes que le compran y se abastecen pues a su vez llevan a la venta la garbanza a diferentes puntos de comercialización, pero el esquema o movilidad de los compradores también cambio.

LC