Agencias

Georgia, EE. UU.- Christina Ozturk nació en Moscú, vive en Georgia y, junto con su esposo, el turco Galip Ozturk, actualmente está criando a 11 hijos, pero espera tener varias docenas más por medio del alquiler de vientres, pues la joven de 23 años afirma que quiere al menos 100 hijos.

Podría no ser una simple expresión de deseo y los Ozturk podrían lograrlo, no sólo por su afán reproductivo, sino porque el padre de familia es un magnate que podría invertir una cifra millonaria en alquiler de vientres.

“En este momento tengo 11 hijos con la última incorporación, Olivia, que llegó a finales del mes pasado. Yo misma di a luz a mi hija mayor, Vika, hace seis años. El resto de los niños son genéticamente nuestros, de mi esposo y yo, pero fueron gestados en vientres sustitutos”, dijo Christina al diario inglés Daily Star.

La numerosa familia vive en la ciudad costera de Batumi en Georgia, donde alquilar vientres es legal. Si todo sale bien, debería tener 12 hijos por año durante los próximos siete para llegar cerca de su meta a los 30.

Si bien el matrimonio ya anunció en sus redes sociales que espera criar incluso más de 100 hijos (hablaron de 105), Christina aclaró: “No sé cuántos hijos tendremos, pero definitivamente no planeamos parar. No estamos listos para hablar del número final. Todo tiene su momento”.

Amor a primera vista

Christina nació en Moscú y estaba de vacaciones en Batumi (Georgia) cuando conoció a Galip, el magnate del transporte y hotelería de origen turco que ahora es su marido. Ambos dicen que fue amor a primera vista.

La joven ya tenía una hija, con la que viajó a Batumi para vivir con su enamorado. Se casaron y, desde entonces, han usado vientres de alquiler para tener los 10 hijos que suma la pareja.

“Es amable y siempre está sonriendo, y a la vez es tímida y misteriosa. Es la esposa que siempre quise tener, un diamante donde vi pureza y nobleza”, define con un dejo de poesía el empresario. A ella, por su parte, le encantó que él no pusiera objeciones a su sueño de tener una familia numerosa, pese a que él mismo ya tiene hijos adultos.

Cada embarazo tiene un costo de 8 mil euros. Si son 100, serán unos 800 mil euros. A Galip eso le da igual. Christina, en tanto, explica que “la clínica en Batumi elige las madres sustitutas y se encarga de todo el proceso”.

Y agrega que ellos no conocen personalmente a las mujeres para evitar problemas tras el embarazo. Donde sí interviene Christina, entre cambiar pañales y jugar con sus 11 hijos, es en la elaboración de la dieta de las madres sustitutas.

ndr