Tereso no regresa a Guanajuato

Tereso Medina tuvo que aceptar que ya no podía recuperar la representación de los trabajadores de la planta de la armadora General Motors Silao (GMS) con su sindicato “Miguel Trujillo”. La organización erosionó su legitimidad ante los trabajadores guanajuatenses al dotarles de las peores condiciones salariales y prestaciones de la industria automotriz en México.

El líder sindical coahuilense, al paso de los años, confirmó que realmente poco le importaban los trabajadores de GMS y que controlar a distancia la vida sindical no fue la mejor fórmula de trabajo. Sus representados en Ramos Arizpe, Coahuila, gozan de mejores condiciones y hasta la planta ya es parte del proceso de transformación de General Motors para fabricar autos eléctricos en un par de años. No en balde, el cetemista Tereso Medina, ha sacado raja al cargo y es diputado federal por el PRI, algo que Guanajuato no le iba a dar jamás. Lo rentable eran las cuotas sindicales, dejándose abierto a la especulación qué más pudo obtener a cambio de sueldos de hambre para los trabajadores en Silao.

La retirada del “Miguel Trujillo” de la planta de GMS, podría sugerir que sus opositores alineados en el Sindicato Independiente de Trabajadores y Trabajadoras de la Industria Automotriz (SINTTIA), que dirige Alejandra Morales, tendrían vía libre para quedarse con la representación de los trabajadores y negociar el Contrato Colectivo de Trabajo (CCT) el próximo año. Sin embargo, esto no será así. Muchos trabajadores aborrecen al sindicato vencido, pero tampoco aprecian a los liderazgos del SINTTIA, ya sea por sus ligas con el partido Morena o por la forma en que actúan, llenos de improvisación y hasta aparente desconocimiento de los procesos, siempre en permanente choque con la patronal, lo cual causa inquietud en algunos trabajadores.

Por esta razón, SINTTIA deberá disputar la representación, primero, con otras dos organizaciones sindicales: el Sindicato Nacional de Trabajadores y Empleados de la Industria del Autotransporte, Construcción, de la Industria Automotriz, Autopartes, Similares y Conexos de la República Mexicana y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Automotriz y Metalúrgica en la República Mexicana. Ambas organizaciones han presentado su solicitud de Constancia de representatividad de los trabajadores de General Motors Silao ante el el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL). El plazo de inscripciones concluirá el 24 de diciembre.

La salida del “Miguel Trujillo” aligera las condiciones de política sindical al interior de General Motors, ahora queda en los sindicatos que desean ese CCT, mostrar civilidad a la hora de conseguir el apoyo de los trabajadores.

En este escenario, se espera una mayor participación de la empresa en el proceso, apoyando el ejercicio de la democracia sindical. Kenneth Smith Ramos, quien fungió como jefe de la Negociación Técnica del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) recién señaló que GMS, de seguir con la tendencia de no respetar los derechos laborales de sus trabajadores, bajo la normatividad del acuerdo comercial, atraería investigaciones y sanciones de los gobiernos de México y Estados Unidos.

Enero se antoja movido en Silao.