Nayeli García

Irapuato.- El Juzgado Noveno de Distrito autorizó la suspensión provisional de la construcción del relleno sanitario de residuos de manejo especial que la empresa Promotora Ambiental de la Laguna pretende instalar en la comunidad de Aldama, luego de que los habitantes de la zona interpusieron el amparo indirecto 585/2020-V.

La suspensión provisional fue otorgada el pasado 28 de septiembre por el secretario del juzgado Víctor Márquez Ávila, quién estableció el próximo 5 de octubre a las nueve de la mañana la realización de la primera audiencia inicial para dar seguimiento a este  amparo que fue interpuesto en contra de la Presidencia Municipal de Irapuato y otras autoridades.

La suspensión ordena que: “No se lleven a cabo actos de ejecución tendientes a la construcción, operación o desarrollo del proyecto de ‘relleno sanitario o tiradero municipal’ en el predio rustico ‘El Varal’ ubicado en la comunidad de Aldama, destinado para la disposición final de residuos sólidos urbanos municipales”.

En el documento señala la violación de tres derechos fundamentales: salud, ambiente sano y la participación democrática de la ciudadanía a través de la consulta pública para tomar decisiones.

Los habitantes de la zona señalaron como responsables de ello a la Dirección General de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente por haber otorgado el permiso de uso de suelo a la empresa PASA el pasado 20 de abril del 2020; a la Secretaría del Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial (SMAOT) por autorizar el estudio de impacto ambiental basado en este permiso de uso de suelo, que aseguran contraviene  a la Ley de Equilibrio Ecológico y  Protección al Ambiente.

También señalan que la Semarnat ha sido omisa en no realizar recomendaciones al Municipio para el cuidado del medio ambiente, y a la Profepa la responsabilizan de no ser omisa en no verificar el cumplimiento de la legislación ambiental.

En la argumentación del amparo se establece que el relleno sanitario será ubicado en el predio del Varal en una extensión de más de 62 hectáreas de terreno, mismas que se encuentran dentro de un asentamiento humano y es un área natural protegida y de recarga de acuíferos colindantes a un pozo de agua de uso agrícola, al arroyo Zarco, al Temascatío, y a otros cauces procedentes de la Presa de la Purísima, la Presa de la Garrida y el arroyo Sáuz.

En la suspensión provisional establece que en el proceso faltó la consulta pública por parte de las autoridades involucradas y la empresa, se considera que la construcción del relleno en las condiciones presentadas por los quejosos sí causaría un daño al medio ambiente  sin que ellos hayan participado en el proceso; por lo que de no suspender las obras, se estaría provocando daños y perjuicios de difícil recuperación.

En caso de la intervención del Municipio precisa que el permiso de uso de suelo presentado como prueba, no autoriza la operatividad de las actividades del relleno sanitario hasta obtener el estudio de impacto ambiental, y se prohíbe su construcción hasta no obtener los permisos correspondientes; sin embargo no existe un documento en donde se compruebe si hubo el cumplimiento o no de estas condicionantes.

Habitantes de la comunidad de Aldama se han pronunciado en contra de la construcción del Relleno Sanitario ante su preocupación de éste contamine la comunidad y sus ríos, por lo que advirtieron que llegaran ‘hasta dónde tope’ para poder impedir su instalación.