Agencias

Ciudad de México.- La Selección que dirige Gerardo Martino se ha olvidado de cómo ganar. Ya suma tres partidos sin victoria y el desarrollo de su futbol se ha frenado.

Ya no solamente es el tema del centro delantero, sino de la generación de juego de manera grupal.

Ha sido un 2021 muy complicado para Martino. De hecho, en lo que va del año, de seis partidos disputados solamente ha ganado dos: Ante Costa Rica (0-1 en Austria) y sobre Islandia (2-1 en Dallas). El resto de los resultados, empates sin goles ante los ticos (en la semifinal de ‘Nations League’ eliminaron en penaltis) y ante Honduras en el último amistoso en Atlanta.

Lo que más ha preocupado, las derrotas con Gales (1-0) y ante Estados Unidos 3-2 (en la final de la ‘Nations’).

Pero no solamente ha preocupado el número, el dato de las derrotas sino que la generación de juego ha ido hacia atrás, sobre todo cuando se tiene la Copa Oro encima, un torneo en el que no importa las circunstancias en las que llegue el equipo mexicano, siempre estará obligado a ganar.

Sobre la cancha del Mercedes Benz, el conjunto tricolor volvió a carecer de las ideas que les permitiera generar opciones de real peligro sobre la portería caracha.

Martino primero lo intentó con Alan Pulido a un lado de Jesús Manuel Corona y Orbelín Pineda, pero generaron poco.

Después vinieron los cambios, entraron Henry Martín, Diego Lainez y Uriel Antuna, pero fue lo mismo. Tampoco era que se esperara un gran partido con las ausencias de elementos importantes, pero siempre será de llamar la atención cuando un equipo da pasos hacia atrás como es el caso y eso, es lo que vive en estos momentos la Selección Mexicana.