Nayeli García

Irapuato.- El secretario de Seguridad Ciudadana, Pedro Alberto Cortes Zavala, advirtió que la desaparición de un menor no se puede minimizar ni generalizar el motivo de su desaparición, pues aunque algunos regresen a casa días después, los reportes deben de ser tratados como si el menor estuviera en riesgo.

“Cuando se desaparece una menor se tiene que dar por hecho que está en riesgo, no podemos hacer conjeturas o decir que se fue por su voluntad o que se fue con el novio. Eso no lo podemos hacer, tenemos que darle la seriedad en particular en cada caso, atenderlo y hasta que no se solucione o se sepa dónde está la menor”, señaló Pedro Cortes.

Esto, ante las críticas o señalamientos a través de las redes sociales en donde se cuestiona el paradero de los menores que son reportados desaparecidos y al cabo de unos días regresan a sus casas sanos y salvos, como fue el caso de Lizet Carolina, cuyos padres se manifestaron exigiendo justicia y la niña de 13 años regresó a su hogar y se presume que no se trató de una privación ilegal de la libertad, como se supuso en un inicio.

En Irapuato, de enero a la fecha, se han manejado al menos 71 alertas amber. El 52.1% de niñas o adolescentes mujeres y el resto de niños y jóvenes, de la cuales el 85.9%, es decir 61 fueron desactivadas, en promedio dos semanas después de haber sido activadas.

El secretario de seguridad, comentó que cada caso es particular y no se puede generalizar el origen de esas desapariciones, pero que todos los reportes preocupan a las autoridades municipales, pues no se desconoce si se trata de la comisión de un delito o no.

“Primero hay que ver si se los están llevando o no se los están llevando, hay que analizar cada caso en particular, muchas desapariciones se dan por voluntad propia del joven y luego regresan a casa, en otros casos sí se trata de la comisión de algún delito, habrá que checar cada caso en particular para no generalizar”, puntualizó.

Apenas en enero de este año, la Policía Municipal encontró minutos después de haber sido reportada como desaparecida a una niña de siete años que salió de su casa en la Josefa Ortiz de Domínguez y fue localizada a través de los drones caminando sola a orillas del Río Silao.

En el caso de Lizet Carolina, los propios familiares señalaron que los policías apoyaron en la búsqueda de la niña desde el primer momento de la denuncia en donde hicieron recorridos en las patrullas e incluso en las cámaras de seguridad. Se buscó el supuesto vehículo que se denunció, se había llevado a la menor, sin que se encontraran indicios de ello.

Otros de los casos, son menores que son sustraídos por alguno de sus padres que, ante problemas conyugales, se llevan a los niños por algunos días y luego los regresan.

Sin embargo, hay otros casos como el caso de Karely Mendoza, la menor de 15 años que fue secuestrada en diciembre del año pasado junto con cuatro personas más en el Barrio de Santa Anita y meses después fue encontrada sin vida.