Redacción

Toulon.- La mujer Maravilla sí existe y es francesa. Es la segunda más vieja del mundo, es monja, tiene 117 años y ha logrado ganarle la batalla tres veces a la muerte.

Lucille Randon vivió en la época de la Primera y Segunda Guerra Mundial, convirtiéndose en una sobreviviente de ambos sucesos históricos donde murieron millones de personas en el mundo.

En el 2020, una nueva amenaza llegó en forma de virus: se anunciaba el inicio de la pandemia por el SARS-CoV-2 en todo el mundo.

Inmune no, fortaleza sí. Lucille se contagió, fue inevitable; pero a pesar de su edad, logró recuperarse y en el 2021, festejó un año más de vida con un brindis de Champaña, vino tinto, su postre favorito y una misa en su honor acompañada virtualmente de su familia.

La hermana André se encuentra en perfecto estado. Está feliz de seguir con vida y de poder disfrutar de sus sobrinos, nietos y tataranietos aunque sea a distancia.

Para su cumpleaños comió paté como entrada, pollo con hongos y de postre un omelet sorpresa. Todo esto fue bañado en vino tinto, que por cierto es el secreto de su larga vida.

dm