Jessica de la Cruz

León.- Algunas de las tradiciones no se interrumpen a pesar de que el municipio se encuentre en medio de una pandemia; la Feria del Alfeñique es una de ellas, pese a que recortaron el número de comerciantes en comparación con años anteriores y se hicieron algunas adecuaciones para que pudieran vender, la tradición de los colores, los dulces, y las figuras más representativas del Día de Muertos las calaveras, sigue latente.

En el Centro Histórico de León esta ocasión se contará una aventura diferente, en medio de la pandemia que ha dejado mil 142 decesos por el virus del SARS-Cov-2, los comerciantes, fabricantes y vendedores de esos dulces tan tradicionales que caracterizan a los altares de los difuntos están más vivos que nunca, pero tuvieron que hacer algunas adecuaciones a sus puntos de venta.

Desde colocar un plástico alrededor del puesto de venta, portar cobre bocas y no dejar que el cliente tome el producto con las manos, son parte de las medidas que se implementaron para los vendedores que se encuentran ubicados en la Fuente de los Leones y en el Arco de la Calzada.

Gabriel Rocha es parte de la segunda generación de comerciantes de alfeñique, su mamá hace 31 años comenzó con estas ventas. Este año, aunque el panorama no es muy bueno, porque solo les dieron una semana para vender, trajeron menos producto, y les otorgaron los permisos un poco tarde, esperan que puedan abarrotar con lo que invirtieron.

Son 54 comerciantes los que dejaron instalar en la Fuente de los Leones, mientras que en el Arco de la Calzada fueron 56, esto con el objetivo de tratar que no se hicieran aglomeraciones.