Jessica de la Cruz

León.- Con aglomeraciones y sin sana distancia lucía la fila de los familiares que asistieron a visitar a uno de sus seres queridos en alguno de los ocho panteones de la ciudad de León, sin embargo, dentro del cementerio todo tenía distancia, pues solo podían ingresar 50 personas cada 30 minutos.

Antes de las 10:00 horas, tanto el panteón municipal Norte, como el de San Nicolás ya tenían una fila superior a las 40 personas, quienes esperaban que se abrieran las puertas de estos sitios para llevar una flor, una cruz, encender una veladora o simplemente limpiar las criptas de algún familiar, un amigo, luego de que no pudieron hacerlo por cerca de un año.

Ramón, un hombre de 72 años, perdió a su esposa Lupita, en 2019, leyó en el periódico que hoy se abrían los panteones municipales, y antes de entrar a trabajar fue a ‘darse una vuelta’, porque quería visitar la tumba de su difunta esposa, a quien ya no pudo llevarle flores en todo este tiempo porque la pandemia de la Covid-19 se lo impidió.

“Me da alegría. Le platiqué a mis hijas “me voy a ir a dar una asomada”, como yo soy velador, les dije: saben que me voy a ir a echar una pasada para ver qué hay”, dijo.

En las puertas de ingreso y salida del panteón, así como los alrededores, los comercios ambulantes se hicieron presentes, con la venta de flores artificiales o naturales, con precios bajos, para no afectar el bolsillo del ciudadano.

Ana, vendedora de una florería América, comentó que la vida regresó a su local con las visitas de los panteones a la ciudad, porque desde el año pasado a ellos les fue muy mal económicamente, ahora espera que por el comportamiento del ciudadano no vuelvan a cerrar los panteones.

EZM