Karla Silva

Silao.- Con serios problemas en la operatividad y el funcionamiento inadecuado de su planta tratadora de aguas residuales, así heredó el ayuntamiento, el Rastro Municipal.

De acuerdo con el director de Servicios Públicos Municipales, Mario Roberto López Remus, la administración encabezada por José Antonio Trejo Valdepeña, dejó una gran problemática en el Rastro Municipal, pues este realizaba las labores cámara frigorífica fuera de funcionamiento.

Además, informó que se tenía un adeudo por 150 mil pesos relacionados con su mantenimiento, “Le dieron mantenimiento, pero no tenían cómo probarla porque el transformador de ahí (del rastro) no tenía la capacidad (energética)”.

Ver nota: Silao también pedirán adelanto de participación para solventar crisis que legó Antonio Trejo

Foto: Karla Silva

Otros de los problemas fueron que las unidades vehiculares estaban en pésimas condiciones y que la planta de tratamiento de aguas residuales, quedó en el olvido y únicamente servía para contaminar.

López Remus, mencionó que se hizo la solicitud al Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Silao (SAPAS), para que sacara los lodos de la planta. Cabe decir que en febrero de 2018 la Semarnat y la Conagua suspendieron de manera temporal las actividades en el rastro, por infringir la Ley de Aguas Nacionales al descargar los residuos sin tratar al arroyo de Aguas Buenas.

“La ponían a funcionar nada más para contaminar el drenaje sanitario porque estaba atascada de lodos”. Mencionó que para resolver la situación se hizo la solicitud al Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Silao (SAPAS), para que sacara los lodos de la planta “y hoy está trabajando y reúne la norma (Norma Oficial Mexicana) para desechar en el drenaje sanitario para que llegue a la planta de tratamiento de Predio de Lourdes”.

La instalación que costó de 1 millón 566 mil 538 pesos fue inaugurada en agosto de 2019, con Nicolás Ávila Durán al frente de Servicios Públicos Municipales, a fin de resolver el problema de contaminación ocasionado al mezclarse la sangre de los animales sacrificados, con el agua utilizada para la limpieza del lugar, que luego era arrojada al drenaje sanitario. En la obra se invirtieron 1 millón 566 mil 538 pesos.