Ser o no ser

Con enjundia, la secretaria de Economía de México, Tatiana Clouthier, ha amenazado con represalias comerciales a los Estados Unidos de América, si su gobierno da luz verde a estímulos económicos a su población para que adquiera vehículos eléctricos … fabricados en la Unión Americana. Y parte de un planteamiento donde refiere que la determinación “soberana” del Congreso estadounidense que deberá aplicar la Casa Blanca, trasgrede lo estipulado en el acuerdo comercial con México y Canadá, el llamado T-MEC.

El Senado de Estados Unidos debatirá el próximo 13 de diciembre una propuesta de créditos fiscales de hasta 12 mil 500 dólares para vehículos eléctricos fabricados en Estados Unidos. Esto estimula a sus ciudadanos a abandonar su parque vehicular con motores de combustión interna, lo que da celeridad a la entrada de los autos eléctricos y cumplir, como en el caso de California, la política de prohibir los autos de gasolina o diésel en 2035.

No pudo haberlo dicho mejor la neoleonesa: ““Para defender a nuestra industria automotriz y el compromiso regional tomaríamos represalias comerciales; eso lo haríamos porque no se vale que estemos jugando a somos socios cuando me conviene y cuando no, te la aplico por la vía oscura, y digo oscura porque no se nota, porque estamos hablando que esta medida entraría en vigor en 2027”.

El pronunciamiento de Tatiana Clouthier fue hecho en una rueda de prensa, acompañada por los secretarios del ramo de los estados productores de automóviles y autopartes. Por Guanajuato hizo acto de presencia Mauricio Usabiaga Díaz Barriga, secretario de Desarrollo Económico Sustentable.

Para Guanajuato el tema es sensible, agrupa 4 armadoras: General Motors, Honda, Mazda y Toyota, además de contar en su territorio una planta productora de motores de Volkswagen y todo un clúster de empresas proveedoras, que no sólo abastecen a las armadoras en la entidad, sino a las asentadas en todo el país. Este año, se espera que se superen los 9 mil millones de dólares en exportaciones de vehículos hechos en Guanajuato y otros 6 mil millones en autopartes, siendo la mayor parte de ellas enviadas a los Estados Unidos, de acuerdo con los últimos datos dados por Luis Rojas, director de la Coordinadora de Fomento al Comercio Exterior del estado de Guanajuato (COFOCE).

La lucha contra la medida estadounidense debe darse sin tapujos. Lo precisa la secretaria Clouthier, al señalar que “esta propuesta sería discriminatoria de las exportaciones mexicanas de vehículos eléctricos y nos pondría en desventaja ante los vehículos producidos en Estados Unidos”, además de que es “inconsistente” con las obligaciones de Estados Unidos, además del T-MEC, con acuerdos de la Organización Mundial del Comercio y con la “integración productiva de Norteamérica”, apenas ratificada en la pasada cumbre Estados Unidos-Canadá-México en Washington.

Pero… una cosa también es cierta. La misma exigencia contra esta medida estadounidense, que allá argumentan soberana y pensando en beneficio de los estadounidenses, también es aplicable de allá para acá, cuando se trata de abordar el tema de la energía, eléctrica y la derivada del petróleo, pues de igual forma, en México, el gobierno al que representa Tatiana Clouthier, busca estatizar el sector, tras de su apertura, también violentando acuerdos incorporados en el T-MEC y con inversiones de nuestros socios comerciales ya asentadas en el país. El argumento que ha dado la 4T es que se hace por cuestión de soberanía y defensa del interés de los mexicanos, como lo hace allá el Capitolio.

Esperemos los comentarios sobre la postura, por parte de nuestro secretario de Desarrollo Económico, Mauricio Usabiaga. La recomendación: aceleremos la reconversión del sector automotriz en Guanajuato a la producción de autos eléctricos. Tomemos la ventaja y estimulemos ese paso, inclusive hasta el consumo, el subsidio local sería el jaque guanajuatense. Ahí, Héctor Salgado Banda, secretario de Finanzas, podría echar la mano a Usabiaga Díaz Barriga. Digamos adiós a los autos con combustibles fósiles.