Semáforo verde y reactivación económica

Con la modificación del semáforo epidemiológico, el Gobierno de Guanajuato determinó liberar la presión socio-económica autorizando la adopción del verde en este indicador. Con la medida adoptada se levanta prácticamente el sitio sanitario y se le dice adiós al confinamiento, se eliminan las restricciones y se promueve la vuelta absoluta a los centros de trabajo, plazas comerciales y en unos días más incluso a las escuelas.

Así, con una alfombra fúnebre de más de 5 millones 200 mil muertos en el mundo, 300 mil en el país y 13 mil 500 en nuestro estado, hoy estamos tomando calle todos para salir a recuperar la vida que hemos tenido suspendida desde hace 20 meses. Ahora, con una adaptación orgánica y emocional que nos hace más resistentes al contagio y sumamente resilientes a la adversidad, el gobierno de estado y municipios deciden en términos llanos dar por terminada la pandemia.

De hecho, cual laboratorio social y sanitario, dejaron deslizar con suavidad la tolerancia al desconfinamiento “no oficial” desde los primeros meses del año con la llegada, aunque gradual, de las primeras vacunas y con una estoica resignación de pérdidas se silenció poco a poco el alarmismo y el pánico. Así las cosas y siguiendo un guión normalizante, se dejó de lado el anuncio estridente y preocupante de los casos presentados de contagios y muerte, se dejó de promocionar la página informativa diaria del status pandémico estatal, se reabrieron escuelas y se liberó el comercio y la industria.

Ahora tras una serie de eventos masificantes y revisando que los indicadores de contagio y muerte se mantienen “tolerables”, el gobernador Diego Sinhue se lanza estratégicamente sobre la recuperación económica en serio y presenta “El Gran Bajío Autumn Members Meeting 2021” (reunión de miembros de otoño), en compañía de hombres de negocios de Aguascalientes, San Luis Potosí, Querétaro, Michoacán, Guanajuato y Zacatecas, como una iniciativa que busca impulsar el desarrollo económico de la región.

Nuevamente surge desde Guanajuato una alianza interestatal, esta vez conformada por grandes empresarios en un intento por desarrollar un plan de reactivación económica efectivo que detone la industria del Bajío, atrayendo inversión extranjera y proyectando sociedades comerciales internacionales. Todo parece indicar que el gobernador de nuestro estado no quita el dedo del renglón para generar la sinergia industrial que preserve la zona del enfoque indolente y de empobrecimiento socioeconómico de las políticas públicas federales.

Acertados, sin lugar dudas, los esfuerzos de Diego Sinhue para convertir al Bajío en una zona económicamente blindada que sea puente de la inversión europea y estadunidense hacia América Latina. Sin embargo también ya se hace obligado que la administración estatal consolide la integración de estrategias y proyectos en un plan sistematizado, que enlace las iniciativas como la Industria 4.0 (Industrial Transformation México), el Valle de la Mentefactura, el Foro Go, el programa de Aldeas Digitales y demás acciones tendientes a convertir a nuestro estado en el epicentro de la moderna revolución industrial.

Así y para que todos los integrantes del gabinete legal y ampliado estén en la misma sintonía del gobernador y se mantengan con la mente en el juego, es obligado se concreticen las iniciativas y esfuerzos de Diego Sinhue en un gran plan de desarrollo, que evite se diluyan o dispersen dejando en la inacción y el desperdicio lo que con tanto empeño su líder enarbola.

Parece que fuera de la organización efímera de eventos, la continuidad se desvaneciera, como la alianza de gobernadores y el fondo para el desarrollo regional que se ha archivado en el olvido. Ojalá el desconfinamiento se aproveche para diseñar el juego que tanto apasiona a Diego, se aglutine al equipo y se enfoquen las acciones.

Una visión gubernamental integradora, evitará la dispersión de esfuerzos y consolidará la ruta del éxito.