La próxima semana el sistema escolar del estado, alumnos, docentes  y padres de familia, cumplirán ochos meses del cambio radical del proceso de enseñanza-aprendizaje; desde el 17 de marzo se suspendieron las clases por la pandemia que después se prolongó hasta nuestros días. Nadie del sistema experimentó las condiciones de la “nueva realidad”, ni la evolución de la enfermedad que provocó el confinamiento ni han hecho las adecuaciones de la infraestructura escolar pero tampoco se tiene experiencia de la aplicación de medidas sanitarias en las aulas ni la relación entre los maestros- alumnos- padres- autoridades.

El reintegro de los alumnos, fundamentalmente de instrucción básica, a la escuela y a clases presenciales en el estado Guanajuato, deberá ser en el arranque del próximo ciclo escolar 2021-202 con los ajustes, a fin de que la autoridad estatal, magisterio con los padres de familia, afiancen un plan que supere los efectos de la pandemia en la “nueva normalidad” pues con la vacuna, los expertos de la UNAM consideran que el riesgo empezará a bajar pasado el primer semestre de 2021.

A pesar de las intenciones de la administración pública estatal de que los escolares retomen el camino de la escuela, la responsabilidad que tendrá será muy alta pues las diferentes instancias no han garantizado la “seguridad”. Pero tampoco han presentado un trabajo sistematizado a fin de abrir los planteles con la infraestructura debidamente adaptada a las necesidades; entonces será mejor que el gobierno se preocupe por hacer la tarea para no arriesgar la salud de niños, adolescentes y jóvenes.                                   

Al cerrar noviembre el gobernador, Diego Sinhue Rodríguez, informó que se analiza un regreso a clases voluntario para docentes, alumnos y padres de familia. Aclaró, sería un modelo híbrido en el “quienes no quieran aún regresar a clases presenciales sigan en un esquema de distancia”. Sin embargo, el mandatario no presentó con la propuesta avezada cuya responsabilidad recae en quienes asistan, un escenario de riesgos de contagios hasta decesos por Covid -19 en febrero 2021.

El magisterio nacional –SNTE- ha exigido garantías para proteger de  contagios a la comunidad educativa, aunque el semáforo este en color verde, mientras no exista una vacuna que proteja de la Covid -19, se quiere fuera de clases presenciales a maestros de mayor riesgo en salud. La postura la mantuvo la sección 13 federal en Guanajuato, matizó que un grupo de afiliados están enfermos, en particular de las crónicas degenerativas; lo cual podría impedir su participación en el plan “retorno de febrero 2021”.        

Con requisitoria para la tercia.

 La próxima semana el sistema escolar del estado, alumnos, docentes  y padres de familia, cumplirán ochos meses del cambio radical del proceso de enseñanza-aprendizaje; desde el 17 de marzo se suspendieron las clases por la pandemia que después se prolongó hasta nuestros días. Nadie del sistema experimentó las condiciones de la “nueva realidad”, ni la evolución de la enfermedad que provocó el confinamiento ni han hecho las adecuaciones de la infraestructura escolar pero tampoco se tiene experiencia de la aplicación de medidas sanitarias en las aulas ni la relación entre los maestros- alumnos- padres- autoridades.

Luego del “Comunicado oficial de la Dra. Yoloxóchitl Bustamante Díez, titular de #SEG a la comunidad educativa sobre el cambio de fechas del receso escolar que dará inició a partir del 17 de marzo del 2020”, la secretaria del ramo se involucró en la “cuestión escolar” enfrentando la  emergencia, lo nuevo aunque ello significó clases a distancia por las  presenciales. Sobrevino el apoyo con TV en el nuevo ciclo 2020- 2021.

Dos meses luego del receso obligado la secretaria, Bustamante Díez, estuvo en el congreso local para participar en el programa legislativo: “Mesas de Trabajo con Dependencias del Poder Ejecutivo. Para el análisis que guarda la administración pública- la extraña glosa del II informe del gobernador- y contingencia sanitaria por Covid-19. Ahí, Yoloxóchitl Bustamante, habló de estrategias a implementar para que los alumnos pudieran tener una educación a distancia y los docentes que trabajen de forma diferenciada con alumnos y padres de familias.

Lo dicho por la titular de Educación de Guanajuato (SEG), Yoloxóchitl, Bustamante, el 12 de agosto de 2020, “el problema ha venido a afectar la vida de una generación completa, el aislamiento tiene un impacto importante en la salud mental y emocional de niñas, niños, adolescentes y jóvenes de tal manera que en el medio de la educación a nivel mundial hay una preocupación importante de cómo vamos a trabajar sobre estos temas para resarcir el efecto que está teniendo la pandemia en nuestros estudiantes”.

Se podría comentar que la secretaria si tenía idea del gran impacto provocado en el comportamiento de los alumnos; pero no ofreció el diagnóstico ni la falta de referencias sobre las medidas que se están aplicando en general, particular y singular; y lo que vienen haciendo en el sistema escolar desde lo material hasta emocional entre los niños. Lo urgente, antes del retorno a la escuela es trabajar en atender de inmediato los niveles de preescolar, primaria y secundaria.  

Una evaluación de la SEG que está aguardando el gobernador Sinhue Rodríguez, que debieran de pasársela antes al secretario de Salud del estado, Daniel Díaz Martínez, para se realicen las supervisiones de las instalaciones escolares y la dinámica que habrá para que calcule los riesgos de contagios por coronavirus; sin descartar el escenario de la entidad, con números del problema y sobre todo la prevención de las  posibles emergencias para apoyar menores de edad y adolescentes.

Al calce. El coordinador de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia del Coronavirus en la máxima casa de estudios del país, UNAM, Samuel Ponce de León, primeramente advirtió que por la pandemia y la influenza vendría un invierno difícil. Y que el efecto de la vacunación para contener el Covid-19, se tendrá cuando el 60 % de la población reciba la dosis; es decir 80 millones de personas.

Indicó que el mensaje de la vacuna en muy bueno; pero esto aseguró Ponce de León, no implica que “el riesgo disminuya ahorita”, sino que debemos de continuar con las precauciones. Concluyó, si se mantiene un cuadro muy intenso y eficaz de aplicación de vacunas, el riesgo comenzará a bajar en “México pasado el primer semestre del 2021”.

Topografía.

Altimetría. Sí, fue sorpresa. El factor utilizado por el gobierno estatal, si está funcionando al grado que el próximo fin de semana el congreso local, tendrá terna para designar al procurador de los Derechos Humanaos del Estado de Guanajuato; será casi un mes del proceso que inició cuando Raúl Montero declinó a seguir en el cargo. La Junta de Gobierno del Legislativo, estaba preparado y del 19 al 30 del mes pasado enlistó 10 postulantes. Con base a la directriz habrá “humo blanco” antes del 20 de diciembre, y el ombudsperson sería Vicente Esqueda Méndez. No hay referencia de cambio de personaje.

Si utilizó la “sorpresa y bajaron” a Montero de Alba en el momento planeado por Paseo de la Presa en la capital, entonces el resultado también fue previsto. El PAN con mayoría, es indiscutible que decida sin ver al nuevo procurador.