Se opaca La Joya

Las fotografías satelitales obtenidas por correo muestran la sequía que ha ido consumiendo a ‘La Alberca’ a través de los años, notándose un crecimiento exponencial de la masa terrestre en el centro del lago-cráter. Fotos: Especiales / Luis Telles

El  emblemático lago-cráter de Yuriria se está secando; en los tres últimos años presenta una alarmante reducción en el volumen de agua que almacena. Habitantes temen que el sitio desaparezca, pues es un patrimonio del municipio

Luis telles

Yuriria.- El lago-cráter La Joya, presenta problemas de abastecimiento desde hace más de 30 años.  Desde el sismo del año 1985 se empezó a secar y autoridades municipales en el año 1999 invirtieron en la perforación de un pozo para dotarlo de agua, sin embargo, a pesar de que el gobierno estatal en el 2001 lo declaró Área natural Protegida no se tiene un programa integral para resolver el tema de abastecimiento y desecación.

Este cuerpo de agua es el lugar preferido para los vecinos de la zona y habitantes de Yuriria, quienes acuden en familia los fines de semana “a pasar el rato y desestresarse”. Don Salvador Zavala, Enrique González, Jaime Pérez y Doña Margarita, coincidieron en que “es triste ver que el lago se queda sin agua día con día y no se haga algo para evitar se seque”.

“En los años 80 y 90 todavía hasta se podía nadar, cruzábamos nadando de un extremo al otro y en las competencias con los que nadaban en la Laguna ganábamos, porque aquí había agua verde, como la del mar, pero más salada y más pesada, por eso ganábamos” dijo Don Salvador.

 Enrique, por otro lado dijo creer que el abatimiento se debe a que se taparon con los terremotos los veneros que se tenían en la zona y alimentaban el lago, “nunca se supo dónde estaba el venero del agua verde, porque el lago tenía mitad de agua verde y mitad de agua clara, por varios manantiales que estaban del lado del Peñasco de La Virgen que también alimentaban el lago”.

ESPACIO RELIGIOSO
Cada año, el 12 de noviembre se realiza una festividad; misa concelebrada, baile y cena en el área donde se localiza la Virgen Guadalupe del Peñasco.

Don Jaime dijo que fue pescador desde los 12 años de edad, pescador de mosquitos que había en el agua y que se llevaban a Ciudad de México como alimento para los pájaros, “aquí pescaba moscos para pájaros, pero hoy sólo vengo con mi familia a pasar el rato, con los nietos a tirar el anzuelo y esperar si pica un pececillo”.

 Mientras tanto Doña Margarita señaló que, el agua de lluvia mantiene las áreas verdes, principalmente los árboles, así como algunos patos, gaviotas, tortugas y demás aves en la zona, “ya son muy pocos los animalitos que vemos, pero estar aquí es relajante y muy fresco porque el agua regula el clima, esperemos que siga teniendo agua el lago porque de lo contrario no sabemos qué pueda pasar”.

 Todos los entrevistados coincidieron en que en los tiempos en que se secó el lago, en los años 90, las autoridades se preocuparon porque los vientos levantaban y se llevaban el polvo salitroso, ocasionando problemas respiratorios entre la población, “cuando estaba don Pedro Gaviña de presidente (1998-2000), se perforó un pozo para hacer llegar agua y con ello se calmó el problema, pero hoy el pozo no da suficiencia, y sólo en algunos lugares del lago se puede ver un espejo de agua”.

Tierra con ‘corazón’ volcánico

Eric Zavala

SITIO MÍTICO
De acuerdo con una fotografía publicada en el libro “Yuririapúndaro”, de J. Jesús Gúzman Cíntora, el agua de La Joya se tiñó de rojo el 19 de septiembre de 1985, el mismo día que tembló en la CDMX.

La Joya, también conocida como la ‘Alberca’ o el ‘lago-cráter’, es parte de un sistema volcánico conocido como ‘Las Siete Luminarias’, nombre dado por los indígenas otomíes de la zona al conjunto vulcano de explosión al sur del estado. Tienen su posible origen en una gran falla de la corteza terrestre que dio resultado a grandes cordilleras con cerros de capas basálticas en Salamanca, Valle de Santiago, Jaral, Salvatierra, Acámbaro, Pueblo Nuevo, Huanímaro, Abasolo, Irapuato, Yuriria, Uriangato y Moroleón.

La ciudad de Yuriria debe su nombre a este lugar. Su nombre original era Yuririapúndaro, que significa ‘Lago de sangre’.

Este curioso nombre se debe al extraño color que ha tomado el agua en varias ocasiones debido a la actividad volcánica que había en su interior, el cual desprendía elementos minerales característicos del basalto, provocando reacciones químicas en el agua, haciendo que se tornara roja.

En 1941 se registró una gran cantidad de sulfuro en el agua, creando manchas rojas alrededor de la ‘Alberca’, las cuales se fueron concentrando hasta quedar una especie de nata en el agua que poco a poco se tornó de color verde con manchas blancas, la cual despedía un olor fétido.

Para los lugareños esto fue interpretado como una señal de que algo grave pasaría y, en efecto, días después se registraron grandes temblores en los estados de Colima, Jalisco, Michoacán, Guerrero y Oaxaca.

En 1957 ocurrió un sismo en la Ciudad de México de gran magnitud. Días antes, las aguas del ‘Lago-Cráter’ sufrieron el mismo cambio y se tornaron rojas. De igual manera, el fenómeno se manifestó durante el terremoto de 1985 de donde se presume se tomó una fotografía como evidencia.

Propiedades curativas

Desde el tiempo de los indígenas, e incluso a principios del siglo XX durante la Revolución, las propiedades del agua del ‘Lago-Cráter’ se utilizaban de forma medicinal, ya que tenía un efecto positivo en las afecciones de la piel gracias a las sales que contenía.

También se utilizaban en la industria rebocera, ya que se hervía el colorante con el que se pintaban algunos rebozos en el agua de ‘La Alberca’. Esto provocaba que los hilos se tiñeran de mejor manera y la prenda adquiría un mejor color.

 

El problema de fondo no se atiende

Catalina Reyes, Saúl cruz

La diputada Soledad Ledesma Constantino, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente del Congreso, señaló  que “nadie le ha entrado” al problema de fondo para la conservación del  Cráter La Joya en Yuriria; por su parte, el director del Instituto Estatal de Ecología (IEE), Juan Ángel  Mejía, aseguró que si hay acciones del estado en la zona.

La legisladora señaló que al tratarse de un Área Natural Protegida, sí hay un plan de manejo en la zona, “pero no conozco una acción ni del Instituto Estatal de Ecología ni de presidencia municipal que tenga que ver con la solución de este problema. Sí es muy costoso”.

Consideró que la solución sería desazolvar el cráter, pero no se ha destinado recurso para desazolvarlo “y nadie le ha entrado a ese tema”.

Ledesma Constantino señaló que la problemática del abatimiento en el lago, no se ha, ni se está atendiendo de forma directa, porque se ha invertido en obras de atracción turística, pero no en resolver el tema del agua.

“Yo lo que sé es que el municipio está gestionando con Sedeshu un presupuesto, porque hay mucha vivienda cercana, están pintando las viviendas dentro del Programa Pinta Tu Entorno. Pero el problema de fondo no se está atendiendo”.

Ecología, al tanto

El director del Instituto Estatal de Ecología (IEE), Juan Ángel  Mejía, aseguró que la dependencia a su cargo ha asesorado al municipio para el conservamiento de la zona, “el municipio de Yuriria, bajo la asesoría del Instituto, ha estado trabajando sobre el mejoramiento del cráter” y aceptó que históricamente se ha realizado una sobreexplotación del acuífero de la región.

Refirió que en 2015 se hicieron reforestaciones en las paredes del cráter por el Instituto con plantas nativas, además de que se revistió el camino y se instalaron luminarias solares, en coordinación con el municipio. Señaló además que en próximas etapas se pretende mejorar el aspecto de vegetación, con lo cual se espera que progresivamente mejoren las condiciones ecológicas del lago. Agregó que está por realizarse una visita la próxima semana al Lago Cráter La Joya.